viernes 31 de agosto de 2007

ANDRES MESTRE. EXIGIMOS JUSTICIA




Sin Olvido 87


ANDRES MESTRE

Memoria y Justicia
Hace 12 años con la desaparición forzada y asesinato de ANDRES MESTRE ESQUIVEL, el 29 de agosto de 1995 en un caserío ubicado a menos de 5 minutos del perímetro urbano de Turbo se inició la burla, la mofa y la presión a su familia, en particular a su esposa DOLORES GUERRA. Todo es parte de una dinámica tendiente a asegurar la impunidad y el encubrimiento del Estado.

Hace 12 años, en horas de la mañana de ese día de zozobra, de angustia y de dolor, el último día de la presencia física de ANDRES, ella DOLORES con el alma desgarrada creyó que el Estado existía. En su transparencia luego de ver que su marido era llevado por un grupo de paramilitares, que en ese momento se hacían llamar de las “Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá”, después cambiaron de nombre, y de oponerse infructuosamente a que se lo llevaran se dirigió a Turbo buscando las autoridades para que hicieran algo. DOLORES llegó a la personería y allí se encontró con la burla socarrona e irónica de la policía de Turbo, y así, pasaron las horas buscando en una puerta y otra puerta, y lo único que encontraba era el silencio, la frialdad o la risa de las instituciones. Con el paso de las horas y de los días comprendió que el Estado no es el garante, ni el árbitro que dice ser, sino una serie de cuerpos atrapados en las redes criminales o de la criminalidad.

Poco a poco en la región del Urabá Antioqueño se han desnudado los tentáculos de la interacción de la estrategia paramilitar con la Brigadas, los batallones y con las empresas. Existen testigos que muestran como alrededor de este crimen, y los que sucedieron en este caserío se iba adelantando un proceso de apropiación de fincas con producción bananera, se trataba de controlar tierra para la producción exportadora. Decisión en la que participan los empresarios tradicionales y los nuevos sectores de ricos que ofrecen además seguridad, bajo la estrategia paramilitar consentida por las Fuerzas Militares. Por eso, durante la detención, desaparición forzada de ANDRES muchos de los pobladores observaron la presencia de militares en el entorno del escenario de impunidad y todos han sido víctimas de la concentración de la tierra en pocas manos para el agronegocio bananero.

Desde hace 12 años por todos los medios a su alcance la familia de ANDRES ha transitado de despacho en despacho, ha aportado pruebas, ha ido tejiendo versiones e indicios que han ido esclareciendo lo que sucedió hace 12 años. Gracias a su persistencia se logró ubicar el lugar donde los paramilitares del Bloque Bananero enterraron a su esposo cerca de la pequeña parcela. Ella misma con prendas de ropa de su marido logró mostrar, no solo con las muestras de sangre, que los restos eran los de su compañero con quien desde los 16 vivió el amor.

Poco a poco, como inspirada en la bella mujer de la operación sirirí, ha ido desenterrando la verdad a pesar de que los circuitos de la impunidad se amplían. Lo que un día empezó en Turbo se ha trasladado a Medellín y a Bogotá en papeles y un expediente que destila negligencia, inoperancia, ineficacia. Hoy como la frialdad del guerrero el ente investigador continúa actuando, sin ubicarse en el lugar de la víctima, protegiendo a los victimarios, algunos de los cuales están a punto de ser extraditados por tráfico de drogas. Los investigadores, amantes de la facilidad, para llenar la formalidad se protegen tratando de que ella individualice a los responsables, no escatiman esfuerzos para desestimar el valor de DOLORES.



Y entonces, los justicieros que ofician como guerreros la acusan de haber acudido a la Comisión Interamericana solo con el propósito de desprestigiar a la justicia y buscar dinero. Ellos juzgan con su mirada mercantil porque creen que la justicia es algo que se compra y se vende, o porque creen que el amor es algo que tiene precio.

“Que voy a estar pensando en el dinero, cuando sueño con mi marido él está ahí, compartiendo su afecto, su abrazo, aún en las noches que pasan como una eterna soledad. Dice la fiscal que yo estoy buscando es plata porque demande internacionalmente el caso, pero quieren olvidar de un tajo que nunca tuve respuesta del e Estado colombiano o mejor si, que ahora con las declaraciones de los paramilitares, nos damos cuenta que es cierto mi pensamiento y los del resto de la comunidad atropellada por la misma causa. .Mi proyecto de vida que tenía construido junto a mi esposo y a mis hijos se desintegró; mis hijos no pudieron seguir estudiando, yo sufrí traumas; mientras que los actores del hecho que destruyó mi vida, la de mi esposo y la de mis hijos, junto con sus familiares gozan de trabajos, estudios y subsidios; lo que queda en claro es que los victimarios somos nosotros y las víctimas son ellos”

ANDRES está ahí, en noches de espera, en los sueños que lo evocan y lo traen, en el espacio de la intimidad, en el tiempo del amor, ese amor que suscita desenredar la maraña de la impunidad, que conmueve y que transforma, que exhuma la verdad, que afirma la justicia , que hace de los dolores esperanza y alegría.

Bogotá, D.C. 29 de agosto de 2007


COMISION INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ

Medellin, un laboratorio optimo de las "chuzadas" telefonicas


La interceptación ilegal de líneas telefónicas por parte de las agencias estatales de seguridad es una práctica que ha hecho carrera en Colombia y, en el pasado, convirtió a Medellín y el Valle de Aburrá en un laboratorio óptimo.

Por Juan Diego Restrepo E

Escuchar las conversaciones con medios técnicos no se puede considerar como un hecho aislado del contexto de guerra que rodea al país ni del afán del Estado por restringir las libertades civiles y los derechos individuales en aras de imponer su concepción de seguridad democrática.

La piedra del último escándalo, que da cuenta de conversaciones de ex jefes paramilitares recluidos en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí (Antioquia) que evidencian sus actividades delictivas, y de por lo menos 94 personas más, entre funcionarios del Gobierno Nacional, congresistas, miembros de la Iglesia Católica y periodistas, no es la única interceptación masiva que ha ocurrido en el país.

Medellín vivió entre diciembre de 1997 y febrero de 2001 una verdadera ‘feria’ de interceptaciones ilegales de líneas telefónicas, muchas de ellas de diversas organizaciones no gubernamentales defensoras de derechos humanos. En total, se ‘chuzaron’ 1.808 líneas utilizando firmas falsas de fiscales.

Al proceso de investigación penal y disciplinario fueron vinculados un funcionario de Empresas Públicas de Medellín (EPM) y seis miembros de la Policía Nacional, entre ellos el coronel Mauricio Santoyo Velasco, quien se desempeñó entre 1997 y 1999 como comandante del Gaula de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá. Pese a su incierta situación jurídica, fue nombrado en agosto de 2002 por el presidente Álvaro Uribe Vélez como Secretario de Seguridad de la Casa de Nariño.

Ambas situaciones revelan la fragilidad de la madurez política de las esferas del Estado relacionadas con la seguridad nacional y las flaquezas del Estado de Derecho. No sólo se violan garantías mínimas como el derecho a la intimidad e inviolabilidad de las comunicaciones privadas, reconocidos en la Constitución Política, sino que se pasan por encima las normas legales que regulan las interceptaciones telefónicas que se aplican en casos de investigación penal, y la impunidad protege a los responsables de estas acciones delictivas.

Sin lugar a dudas, con estas interceptaciones se están socavando las condiciones esenciales para que la democracia se afiance en el país, así se esté argumentando, como lo ha hecho el general (r) Guillermo Chávez, ex director de Inteligencia de la Policía, que esos procedimientos tienen sustento en la Constitución Política colombiana.

Las ‘chuzadas’ de Medellín

A finales de noviembre de 2000, una serie de hechos, todos fatales, le permitieron establecer a los investigadores del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía que en la capital antioqueña algo estaba ocurriendo con las líneas telefónicas, en especial la de varias organizaciones no gubernamentales dedicadas a la defensa de los derechos humanos.

El primero de ellos fue la desaparición de Ángel José Quintero Mesa y Claudia Patricia Monsalve Pulgarín, integrantes de la Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos (Asfaddes) seccional Medellín, ocurrida la noche del viernes 6 de octubre del año 2000.

En el proceso de investigación que buscaba dar con el paradero de ambos defensores de derechos humanos, se descubrió que la línea telefónica de Asfaddes estaba intervenida. Los investigadores quisieron constatar qué autoridad había dado la orden de interceptación dado que una línea telefónica sólo puede ser interceptada de manera legal si hay autorización del fiscal de conocimiento y la aprobación de la Dirección Nacional de Fiscalías.

Tras una visita a la central telefónica de Empresas Públicas de Medellín (EPM), miembros del CTI solicitaron la resolución y el oficio que ordenaba la interceptación de la línea de Asfaddes. La documentación entregada por los funcionarios de EPM demostraba que las órdenes estaban en regla: aparecían diligenciados y firmados, tal cual lo indican los protocolos judiciales, y en papel membreteado de la Fiscalía.

Las pesquisas posteriores demostraron que de la documentación entregada por EPM no había copias en la Fiscalía; además, al confrontar las firmas y letras de las órdenes con la del fiscal delegado ante el Gaula de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá se constató que eran falsas.

Esta sucesión de hechos irregulares llevó a los investigadores del CTI a revisar órdenes similares y se encontraron cientos de órdenes de interceptación telefónicas falsas, elaboradas y enviadas desde el comando de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, la Escuela de Policía Carlos E. Restrepo y la sede del Gaula de la Policía. En total, se hallaron 1.808 líneas interceptadas por órdenes expedidas entre diciembre de 1997 y febrero de 2001, discriminadas así: en 1997, 39 líneas; en 1998, 682 líneas; en 1999, 718 líneas; en 2000, 339 líneas, y en 2001, 30 líneas.

Ante estas evidencias, el 18 de abril del 2001 la Fiscalía General de la Nación llamó a indagatoria a los coroneles Mauricio Santoyo Velasco y Germán Eduardo Flórez Sánchez, ex comandantes del Gaula de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, y al capitán Nelson Baracaldo Caballero, los sargentos José Emiliano Piza Reyes y Arley de Jesús Durango, el agente Luis Carlos Álvarez Jiménez y un supervisor del área de seguridad de EPM, Rodrigo Bastidas Abril, por su presunta participación en la interceptación de líneas telefónicas en forma ilegal.
En declaraciones a la prensa en esa época, el general Jorge Daniel Castro Castro, quien para esos años de desempeñaba como comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, aseveró que “estas personas se han distinguido por ser unos luchadores contra el secuestro, como les consta a todos los ciudadanos de Medellín. Han sido unos hombres que han entregado lo más valioso de su carrera profesional en aras del rescate y de evitar tanto secuestro y extorsión. Por eso es que nosotros esperaremos el desarrollo de la investigación y que ellos salgan bien librados de este problema”.

Tras escucharlos en indagatoria y comprobar que no existió “indicio grave de responsabilidad”, el 30 de mayo de ese año la Fiscalía General de la Nación se abstuvo de proferir medida de aseguramiento a favor de Santoyo Velasco y Flórez Sánchez. Los demás sindicados seguirían vinculados a la investigación. En agosto 29 de 2003, el ente acusador los absolvió por no encontrar mérito suficiente para continuar con la investigación.

Para nada sirvió la solicitud de un agente de la Policía adscrito al Gaula de Medellín, quien de manera anónima le expuso al Fiscal General de la Nación, Alfonso Gómez Méndez, la situación que venía ocurriendo en la institución dedicada a combatir la extorsión y el secuestro mediante una carta fechada el 16 de abril de 2001.

“Soy un agente de la Policía Nacional adscrito al Gaula Urbano de la ciudad de Medellín. Las irregularidades que se viene presentando al interior de esta dependencia son muchas”, escribió el agente. “Todo viene desde que estuvo como jefe el señor teniente coronel Mauricio Santoyo Velasco y subjefe el señor capitán Grijalva Suárez, quien de forma abierta y directa le colaboraba a la banda la Terraza y a los paramilitares...”.

“La colaboración –explicó– se componía de escoltar armamento hacia las zonas rurales de Antioquia y de interceptarle líneas telefónicas ya fuera de guerrilleros o de personas que le debieran algo a los paramilitares o de ONG que tuvieran que ver con la subversión”.

Hacia la impunidad

En el proceso de investigación fue asesinado Carlos Arturo Ceballos Gómez, agente de la Policía Nacional adscrito al Gaula de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá en calidad de analista de la sala técnica. Su función allí consistía en escuchar y grabar las llamadas telefónicas de las líneas intervenidas, relacionarlas, archivarlas y reportarlas a sus superiores.

El homicidio ocurrió en la mañana 4 de abril de 2001 a pocos metros de la puerta de ingreso a la Escuela de Carabineros Carlos Holguín. Dos hombres que se movilizaban en una motocicleta lo alcanzaron y le dieron muerte de trece impactos de bala. Ceballos Gómez había sido citado para el 6 de abril dentro del proceso de las interceptaciones ilegales por la Procuraduría General de la Nación para que compareciera ante el procurador de derechos humanos Jorge Eliécer Gaitán Peña. Su testimonio era valioso por cuanto había sido identificado como la persona que entregaba en EPM las órdenes que daban vía libre a la interceptación ilegal de las líneas telefónicas.

Pero no bastó asegurar su silencio con su muerte. Durante un allanamiento a su residencia, realizado por la fiscal Marilyn Monsalve, se pretendía buscar información que aportara pruebas de las interceptaciones ilegales. Hallaron una caja con papeles y disquetes que contenían nombres, números telefónicos y registros de las llamadas escuchadas y clasificadas. El material implicaba aún más a quienes comandaron el Gaula de la Policía en los años de las interceptaciones, pero en un descuido de la fiscal las pruebas desaparecieron del lugar de la inspección. Nadie sabe cómo.

Pese a todas las adversidades y a la decisión de la Fiscalía a favor de los oficiales Santoyo Velasco y Flórez Sánchez, la Procuraduría General de la Nación persistió en sus investigaciones y el 9 de octubre de 2003 profiere un fallo sancionatorio contra los seis miembros de la Policía Nacional, consistente en la destitución y en la inhabilidad para desempeñar cargos públicos por cinco años.

En su decisión, la Procuraduría argumentó que las conductas atribuidas al coronel Santoyo Velasco “se endilgan a título de dolo, pues él conocía con suficiencia cuál era el procedimiento legal para la interceptación de teléfonos y los requisitos sustanciales y formales que se debían atender previamente”.

“Aun así –continúa el Ministerio Público– consciente de la ilegalidad de su proceder, consintió y aprobó la realización de las interceptaciones por fuera del marco constitucional y legal. Además, con su conducta interfirió de manera arbitraria e injusta en la vida privada de las personas afectando con ello un servicio de naturaleza esencial, como lo es el de justicia, poniendo en riesgo el principio de transparencia y lealtad, toda vez que con su actuar por fuera de la ley, pretendió entre otros fines, lograr éxitos en las investigaciones confiadas al Gaula (...) sacrificando derechos reconocidos en la Constitución y los tratados internacionales sobre la materia”.

El mismo día de conocido el fallo, la Casa de Nariño expidió un corto comunicado en el que afirmó que “ante la decisión de la Procuraduría, el coronel Mauricio Santoyo interpondrá el recurso de reposición, al que hay lugar en este caso. La Presidencia de la República esperará el fallo definitivo de la Procuraduría”.

Lo que vino después fue una cadena de decisiones que favorecieron a Santoyo Velasco. La primera de ellas fue la del Consejo de Estado, que determinó que el oficial podrá seguir en el servicio activo mientras se resuelve su petición de nulidad del fallo proferido por la Procuraduría General de la Nación. Luego, el Ministerio de Defensa, mediante el Decreto 2635 de diciembre de 2006 ordenó el reintegro provisional del ex comandante del Gaula de Medellín. Y, como si fuera poco, en ese mismo mes, la junta asesora de la Policía Nacional lo llamó a adelantar, durante 2007, el Curso Integral de Defensa Nacional, con el cual será promovido al grado de Brigadier General.

Caminos contradictorios

Es paradójico el camino recorrido por el coronel Santoyo Velasco si compara su caso con el de los 11 generales llamados a retiro el 14 de mayo pasado, entre ellos el general Jorge Daniel Castro Castro, director de la Policía Nacional, cuando se conocieron las grabaciones de las conversaciones de varios ex jefes paramilitares de las AUC recluidos en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, quienes, según las evidencias continúan delinquiendo desde el penal.

De acuerdo con el propio Gobierno Nacional, las grabaciones y la filtración fueron realizadas por personal de la Dirección de Inteligencia de la Policía Nacional (Dipol); además admitió que las grabaciones se venían haciendo desde hacía más de dos años a personas que no estaban siendo objeto de investigación alguna, entre quienes se encuentran miembros del propio Gobierno, congresistas y periodistas.

Pero ante la filtración de estas conversaciones, la reacción del Gobierno Nacional no fue la de esperar resultados de investigaciones, tal como se le aplicó al caso del ex comandante del Gaula en Medellín, sino la de considerar las interceptaciones telefónicas como “un procedimiento totalmente inaceptable, ilegal y contrario a la política del gobierno, a las instrucciones que en tal sentido han impartido el Presidente de la República y el Ministro de Defensa, y al buen comportamiento y nombre de una institución tan cara y tan importante para los colombianos, como es la Policía Nacional”.

De inmediato, el Presidente de la República dio la orden a sus nuevos oficiales para que se adelantara una investigación interna “para dar con los responsables de estos hechos tan deplorables y sancionarlos ejemplarmente”.

Y justo el martes 29 de mayo, en el Congreso de la República, el general Oscar Naranjo, nuevo director de la Policía Nacional, explicó que lo ocurrido con las grabaciones no fue propiamente una ‘chuzada’ masiva de líneas telefónicas sino un ‘monitoreo’ de las comunicaciones en el espectro electromagnético de zonas específicas donde, se presumía, se estarían coordinando actividades ilegales. En particular, se referenciaron durante los últimos dos años Santa Fe de Ralito, sitio inicial de concentración de los jefes de las AUC desmovilizados y, posteriormente, la cárcel de máxima seguridad de Itagüí.

En esencia, y contrario a las reacciones iniciales del Gobierno Nacional, el procedimiento mediante el cual se obtuvieron esas grabaciones no es ilegal, puesto que, de acuerdo con el general Naranjo y el Fiscal General de la Nación, Mario Iguarán, es una labor de inteligencia a través de un manejo técnico del espectro electromagnético que captaba y almacenaba la información o comunicaciones que salían y entraban de algunos sitios del país.

Lo que sí fue considerado ‘ilegal’ por las propias autoridades fue la filtración de las grabaciones a la revista Semana, un acto que le permitió al país darse cuenta que el respeto a las libertades civiles y los derechos individuales, sobre todo los relacionados con la intimidad y la inviolabilidad de las comunicaciones privadas, no son tan sólidos cuando se trata de consolidar la seguridad democrática.

Además, este nuevo escándalo permite establecer que cuando se trata de obtener beneficios mediante estos mecanismos antidemocráticos, el Estado puede buscar las alternativas para proteger a quienes infringieron la ley, como en el caso del coronel Mauricio Santoyo Velasco, o de someter al escarnio público a todo un cuerpo de generales, como ocurrió la mañana del 15 mayo. Todo depende, en esencia, del interés político del momento.


Agencia de Prensa IPC de Medellín, Colombia.
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martes 28 de agosto de 2007

40 AÑOS DE CARCEL A MILITARES COLOMBIANOS POR ASESINATO DE SINDICALISTAS

Bogotá, agosto 28 (Novacolombia). Un subteniente y tres soldados colombianos fueron condenados a penas de 40 años de cárcel por el asesinato de tres dirigentes sindicales en el departamento de Arauca hace tres años, informaron hoy fuentes judiciales.

Durante el juicio se demostró que el Subteniente Juan Pablo Ordoñez y los soldados Jhon Jairo Hernández, Walter Loaiza y Oscar Saúl Cuta, fueron los responsables del homicidio de los sindicalistas Jorge Eduardo Prieto Chapucero, Leonel Goyeneche y Héctor Alirio Martínez.

Asimismo fue condenado a igual pena Daniel Caballero Rozo, Alias Patilla, desertor de un grupo insurgente, quien fue el encargado de realizar un montaje contra los tres líderes, al acusarlos de ser cooperantes de los grupos guerrilleros.

La muerte de los dirigentes sindicales, ocurrida en el caserío Caño Seco, del municipio de Saravena, fue muy controvertida en su momento, pues las autoridades trataron de tergiversar la situación.

En su momento, incluso el vicepresidente del gobierno, Francisco Santos, dijo que eran guerrilleros, mientras que las fuerzas militares insistieron en que habían sido muertos en combate.

Sin embargo, las pruebas de balística y declaraciones de testigos demostraron que las víctimas fueron muertas por disparos hechos a corta distancia y que estaban aparentemente en estado de indefensión.

Los militares, adscritos al Batallón Reveiz Pizarro con sede en el municipio de Saravena, en la actualidad se encuentran presos en el centro de reclusión militar de la localidad de Tolemaida.
El fallo ordena además continuar la investigación con el fin de establecer otros presuntos responsables, incluyendo a altos mandos militares.

CAPTURAN EN RUSIA A YAIR KLEIN, MERCENARIO ISRAELI QUE ENTRENO A LOS PARAMILITARES


Bogotá, agosto 28 (Revista Semana). Se trata del hombre que enseñó a matar a civiles en operaciones de comandos de asalto. Trabajó para el narcotraficante José González Rodríguez Gacha, alias ‘El Mejicano’ aunque el dice que llegó a Colombia traído por la Fuerza Pública. Se inician los trámites de su extradición.

El recuerdo más nítido de las acciones del mercenario israelí Yair Klein está en viejas imágenes de noticieros de televisión cuando se veían a hombres armados disparar desde sus camionetas a blancos que simulaban personas. Los colombianos empezaron a rumorar que algo malo se estaba cocinando en ese simulacro que se realizaba en lujosas haciendas del Magdalena Medio.
En efecto, a los pocos días el rosario de masacres contra civiles indefensos empezó a llenar de dolor el país. Segovia, San Carlos, Urabá. Eran crimines similares en poblaciones antioqueñas que luego se fueron multiplicando en el resto del país. Detrás de esos jóvenes sicarios estaba la mano “formadora” del este mercenario, al que pagó el narcotraficante José Gonzalo Rodríguez Gacha. Eran las bandas de sicarios que luego crecieron hasta convertirse en una federación agrupada en las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Ese hombre que les dio la instrucción militar fue capturado en Moscú. La INTERPOL avisó a su similar de Colombia que de inmediato reportó la noticia al Gobierno.

El presidente Álvaro Uribe al informarse del hecho –según confirmó el ministro del Interior, Carlos Holguín Sardi, exigió de inmediato su extradición, tramite que ya se inició. El saliente director del DAS, Andrés Peñate, lo califica de “terrorista y bandido, entrenador de grupos de sicarios formadora”. Y anunció que su extradición puede tardarse entre 60 días y un año.
Las últimas noticias que conoció Colombia sobre el mercenario israelí Yair Klein se dieron en 2002. En ese año, el Tribunal Superior de Manizales lo condenó a 10 años y ocho meses de prisión y a pagar una multa de 22 salarios mínimos. El motivo era su participación en el fortalecimiento y adiestramiento en prácticas de guerra a grupos paramilitares. Aunque nunca fue capturado, parecía que su historia con Colombia había terminado. Ahora podrá terminar aquí sus días en una cárcel de Máxima Seguridad.

Recientemente, el programa ‘Hablando claro con la prensa’, del Canal Caracol, emitió una entrevista con el tristemente célebre personaje. En ella, critica el proceso de desmovilización de los paramilitares. “Es una estupidez y una falta de liderazgo desarticular a los paramilitares sin haber acabado con la guerrilla. Ahí hay presiones extranjeras porque el gobierno colombiano no puede ser tan tonto para ello”, dijo.

En sus declaraciones al programa, Klein advirtió que volvería a Colombia si lo necesitaran para acabar con la guerrilla, que era la importante tarea que inició en el país en 1987 y que no se ha concluido. Volvería para exterminar a la guerrilla y porque “el mejor capítulo de mi vida fue mi paso por Colombia”, de acuerdo con sus declaraciones.

Personaje siniestro

El siniestro personaje dice que se lamenta de no haber podido hacer más para claudicar aquella meta y que la causa de la guerra era válida en aquel entonces y lo sigue siendo ahora. Tal y como lo ha venido sosteniendo desde su primera llegada a Colombia, en el espacio de televisión volvió a ratificar que el primer contacto con este país fue con el Gobierno.
Su versión es que vino en el 87 para lograr que la Policía contratara su empresa Speardhead para entrenar a sus miembros en asuntos de defensa y seguridad personales. Klein había dicho en años pasados que en ese primer viaje se entrevistó con el general de la policía Carlos Arturo Casadiego y con representantes de la empresa Atlas Seguridad. En 1988 y 1989 hizo nuevas visitas al país “porque fue cuando me contrataron para dictar cursos en Puerto Boyacá”, según le declaró a SEMANA en el 2002.

Cuando llegó a aquel sitio, estuvo en un encuentro “con unos ganaderos de Acdegam que estaban asediados por las guerrillas. Y fue así como llegué a esta región a preparar grupos de autodefensa. Eran ganaderos y campesinos que no aguantaban más a la guerrilla”, dijo en aquel entonces y lo sigue diciendo ahora. La razón era que el Ejército no podía defender sus derechos, entonces les tocaba asumir la seguridad por sus propios medios. Según sus palabras, los entrenamientos eran militares y de defensa y de ninguna manera de crímenes o asesinatos.
Fidel Castaño, uno de sus alumnos

Su invento se volvió un monstruo. De aquel grupo de 60 hombres que adiestró en aquel entonces, salieron temidos asesinos que sirvieron para manchar de más sangre la historia de Colombia. Un testimonio que rindió uno de aquellos hombres ante la Fiscalía en 1993, cuenta que “recibimos entrenamiento en la finca Las Tangas. Allá nos enseñaron a manejar armas, explosivos y a diseñar y montar planes para asesinar gente”.

El jefe de aquel grupo era, ni más ni menos, que Fidel Castaño, uno de los padres del paramilitarismo. Según aquel combatiente, la consigna del jefe era tajante: “acabar con la delincuencia del país”. Y, al finalizar el entrenamiento con Klein, les dijo que “por el trabajo que van a hacer, recibirán una paga de 150 mil pesos mensuales y una bonificación de 200 mil pesos por cada h.p. guerrillero y campesino torcido que maten”.

Entre aquel grupo de 60 combatientes, se encontraba el temido Alonso de Jesús Baquero, conocido en la guerra con el alias de ‘Negro Vladimir’. Además de su apodo, cargaba con el meritorio calificativo de ser el mejor alumno de Klein. Entre 1987 y 1989, asesinó a más de 100 personas. De aquellos años de preparación con el mercenario israelí, ‘Vladimir’ guardó el recuerdo de haber recibido lecciones sobre la táctica inglesa y la alemana. “Consistía en que al enemigo hay que exterminarlo de raíz”, comentaba en 1997. Y erradicarlo significaba había que disparar ante cualquier sospecha.

Tiempos de sangre

“Nos dijeron que un guerrillero o un auxiliador de la guerrilla, ubicado en un sitio clave, nos podía hacer mucho daño. Entonces salimos a perseguir a los colabores y al brazo armado de las Farc. Y les dimos muy duro. Al que detectábamos, le dábamos. Fue apasionante ser alumno de Klein”, comentó ‘Vladimir’ en una entrevista con SEMANA.

Seis meses después del primer entrenamiento con Klein, un grupo de 40 hombres pasó a la finca La Isla, en Puerto Boyacá. Aquella era propiedad de José Gonzalo Rodríguez Gacha, ‘El Mejicano’, uno de los más sangrientos capos del Cartel de Medellín. Su interés era formar un grupo de protectores armados que cuidaran sus extensas propiedades en aquella región.

De nuevo, el instructor sería Klein, que esta vez se encargó de convertir a aquellos aprendices en expertos en explosivos, en tácticas de asalto y en técnicas de asesinato. Como parte del curso, había una lección consistente en armar y desarmar un carro bomba en menos de dos horas, según lo recordó en 1993 uno de los alumnos. De esos 40 seleccionados, sólo 20 aprobaron el curso. Entre ellos estaba ‘Vladimir’. Con el paso de los años, se supo de la responsabilidad de aquellos hombres en las muertes del procurador Carlos Mauro Hoyos, el cantante de vallenatos Rafael Orozco y los hermanos Jairo y Alex Durán.

Su origen

Estas son sólo algunas de las huellas que dejó el paso de Klein, un monstruo salido de las propias entrañas del ejército israelí. Desde su adolescencia, como ocurre con la mayoría de sus compatriotas, ingresó a la carrera militar. Sus méritos lo llevaron a ser seleccionado para conformar los grupos especiales de asalto. Fue así como se familiarizó con todos los secretos de la defensa militar de su país y participó en acciones tan audaces como la que en 1972 permitió rescatar a decenas de rehenes cautivos en un avión libio, en el aeropuerto de Lod, en Tel Aviv.
Para que no quedaran dudas de su eficiencia, a Yair y a sus sicarios sólo les tomó siete y medio segundos ingresar a la nave y neutralizar a los terroristas. Por el estilo fueron muchas de sus actuaciones posteriores. Con apenas 36 años de edad y con una vasta experiencia en el campo militar, en 1978 decidió dejar el ejército. Fue entonces cuando se dedicó a los negocios. Primero montó una bomba de gasolina y luego un restaurante. En ambos fracasó.

Comprendió entonces que la paz no era su negocio y se enlistó en las Fuerzas Militares de su país y llegó a comandar un batallón y una brigada de infantería que peleó en la guerra del Líbano. Esta segunda experiencia militar le duró hasta 1983, cuando entró a engrosar las filas de los casi 100 oficiales de reserva y a crear, como muchos de ellos, su propia firma de asesorías en seguridad, la Hod Halanit, una empresa mediana que funciona en una oficina de Tel Aviv. La decisión de poner los conocimientos militares al servicio de los negocios es muy común en un país como Israel, donde el servicio militar es obligatorio. "Si usted toma a un tipo que crece en una granja y va al ejercito, cuando sale, sabe dos cosas: cultivar tomates y hacer la guerra. Y hay mucho más dinero en la guerra”, dice Aharon Klieman, profesor de ciencia política de la Universidad de Tel Aviv.

El primer cliente de la Hod Halanit fue un contacto hecho durante el conflicto del Líbano, la milicia de la Falange Cristiana, el grupo responsable de las masacres de los campos de refugiados de Sabra y Shatila. “La Falange necesitaba cinturones, cascos y equipo personal”, dijo Klein. El negocio fue sustancioso. Recibió dos millones de dólares por la venta de armas y equipo. Desde entonces, se dedicó a enseñar y promover el arte de la guerra por todo el mundo. Entonces llegó a Colombia y ayudó a formar el germen de un monstruo que con el tiempo bañaría en sangre a todo el país. Luego se marchó y reapareció en el programa de televisión. Hasta hoy cuando trascendió de su captura en Rusia. De donde debe ser extraditado a Colombia para que responda por sus sangrientas acciones.

lunes 27 de agosto de 2007

UN ASESINATO ENCUBIERTO

El Magistrado Auxiliar del Consejo de Estado, Carlos Horacio Urán fue asesinado por el Ejército Nacional en 1985.

El magistrado Carlos Horacio Urán fue asesinado por agentes del orden tras la toma del Palacio de justicia en 1985. De eso ya no cabe la menor duda. Y esta no fue la primera ni la última vez que la que las Fuerzas Armadas recurrieron al crimen y al asesinato de personas en estado de indefensión para protegerse de investigaciones que los señalaban como violadores de los derechos humanos, para desaparecer testigos o para silenciar opositores al régimen que tantos beneficios y garantías les otorgaba.

El reciente hallazgo de un video que enseña sin lugar a equívocos el instante en el cual el magistrado auxiliar Carlos Horacio Urán abandona el Palacio de Justicia el 7 de noviembre de 1985, tras la operación Rastrillo ejecutada por las Fuerzas Armadas de Colombia, en respuesta a la toma del Palacio perpetrada por el comando Iván Marino Ospina del M-19, sólo confirma lo que ya se sabía: que no sólo guerrilleros fueron ejecutados con tiros de gracia por las fuerzas del orden, sino que civiles y magistrados también fueron asesinados por efectivos de la Policía y el Ejército Nacional y no como resultado de un cruce de fuegos, sino de modo intencional.

Ya en 1989 el informe que presentó Medicina Legal y que reprodujo el Juzgado Treinta de Instrucción Criminal, y cuyo aparte publicamos en el libro “Prohibido Olvidar. Dos miradas sobre la toma del palacio de Justicia”, escrito a cuatro manos con el senador Gustavo Petro (ver página 281) se afirmaba que el magistrado Urán había muerto fuera del baño a causa de una laceración cerebral producida por un proyectil de arma de fuego de 9 mm (como el que le costó la vida al presidente de la Corte, doctor Alfonso Reyes Echandía pero que a diferencia de Urán se encontró en su tórax parcialmente calcinado).

Carlos Horacio Urán recibió un disparo a contacto, es decir que la persona que le disparó se encontraba a menos de 30 centímetros de distancia, lo que indica que el objetivo del disparo era asesinarlo. Urán era un hombre de avanzada, un demócrata en el estricto sentido de la palabra, un genio de la jurisprudencia colombiana, había militado en la ANAPO, por eso conocía a Andrés Almarales, y como el mismo Manuel Gaona Cruz se había puesto del lado de la justicia y los derechos humanos, posiciones imperdonables por unas fuerzas militares adiestradas en el esquema del Cono Sur bajo el fantasma de la guerra fría.

La Corte de Justicia y el Consejo estaban emitiendo fallos condenatorias contra las fuerzas armadas por el caso de Olga López de Roldán y de miles de civiles y guerrilleros torturados y asesinados en batallones militares, y por ello junto a las amenazas de los extraditables, también habían recibido un “Réquiem para un Consejo de Estado”, en el que se les acusaban de títeres del comunismo. ES DECIR QUE LOS MAGISTRADOS ERAN VISTOS COMO ENEMIGOS DE LAS FUERZAS ARMADAS, Y A ESTAS COMO ES OBVIO SUPONER NO LES INTERESABA SU SEGURIDAD, MENOS SU SUPERVIVENCIA Y POR EL CONTRARIO ANSIABAN SU MUERTE. LA ACCIÓN DEL M-19 LES DIO LA OPORTUNIDAD.

Hoy se revela al país a través de los medios de comunicación, que el magistrado Carlos Horacio Urán salió con vida del Palacio y que al igual que el comandante del operativo “Antonio Nariño por los Derechos del Hombre”, Andrés Almarales Manga, y el conductor José Eduardo Medina Garavito, visto con vida en la Casa del Florero por varios testigos, fue ejecutado fuera del Palacio, después de ser identificado por supuesto, y su cadáver regresado al Palacio para ser sacado posteriormente entre los muertos.

Los magistrados José Eduardo Gnecco Correa, Horacio Montoya Gil, Alfonso Reyes Echandía y Manuel Gaona Cruz entre otros, las auxiliares Aura Nieto de Navarrete[1], Luz Estela Bernal Marín, y muchos más, murieron como lo detalla Medicina Legal por armas de fuego del Ejército Nacional. Incluso en los casos de las mencionadas auxiliares se consideró que habían sido ejecutadas con tiros a contacto porque los disparos efectivamente se realizaron a muy corta distancia y no fue a causa de las balas que entraron a través del boquete del baño como se quiso hacer creer; boquete que entre otras, fue abierto por el Ejército tras declarar como consta en las grabaciones de las comunicaciones interceptadas: Imposible que haya tanta gente en un baño. Vuélenlo, después les hacemos un monumento). El sobreviviente Gabriel Salóm Becerra resultó gravemente herido por fragmentación del revestimiento metálico de un proyectil utilizado en la demolición de una pared, un rocket ATN 72 o granada de 90 mm disparada por un tanque; luego fue víctima de intento de secuestro cuando una ambulancia fantasma quiso sacarlo de Cajanal, y encima fue amenazado y tuvo que exiliarse del país.

Las “nuevas” evidencias que no son nuevas, y que vienen sacudiendo al país desde hace algunos meses atrás, sólo demuestran que nunca existió voluntad política por aclarar lo que sucedió, que desde las altas esferas del poder nacional, se trato de cerrar el caso achacándole toda responsabilidad al M-19 y asegurando larga e impune vida a la cúpula militar y a los mandos medios que con “carreras pulcras” y sin investigaciones de ningún tipo en su contra, se convirtieron en generales de la República.

No obstante, llama la atención que sea durante los últimos meses que se encuentren en las bóvedas del B-2 los papeles personales de Urán, que en la oficina del entonces coronel Plazas Vega se descubra el video que demuestra claramente que la cajera Cristina del Pilar Guarín, salió con vida, y que un anónimo remita el video donde se distingue a Carlos Rodríguez el administrador de la cafetería; y llama la atención porque todo este es material viejo de archivo inexplicablemente nunca fue investigado seriamente por las autoridades, pese a las denuncias sobre desapariciones forzadas, a las decenas de testigos que los vieron primero salir con vida del Palacio y luego muertos, es decir que afuera fueron asesinados y sus cadáveres posteriormente regresados como en los casos arriba citados. ¿Para qué? La orden era fumigar, matar y matar, que nadie saliera con vida, que nadie pudiera contar lo que allí se vivió, que nadie pudiera atestiguar después sobre el horror padecido y los crímenes que intencionalmente ejecutaron las fuerzas del orden. Había que tapar evidencias, esconder los cadáveres asesinados y ejecutados, incluso había que calcinarlos, lavar el lugar, evitar la oportuna llegada de médicos forenses y luego, al abrazo del gobierno cómplice, vender la imagen de un ejercito triunfal en defensa de las instituciones y la vida.

El engaño perduró es verdad, lograron que muchos testigos se silenciaran, muchos fueron y siguen siendo amenazados, desaparecieron muchas evidencias, retardaron procesos, provocaron la preclusión de varios, pero no lograron el olvido ni la eterna impunidad. Los militares asesinos que aún viven tienen una cuenta pendiente con la justicia y con el país, y al parecer la cuenta de cobro al fin llegó.

Es hora de recordar como bajo el gobierno de Julio César Turbay Ayala se instaló el militarismo salvaje bajo el estatuto de seguridad, como los civiles eran procesados por tribunales penales militares, como fueron torturadas cerca de 10 mil personas en las escuelas y batallones militares, como muchos fueron desaparecidos en la Charry Solano (en un lago de pirañas, se especula) y en la Escuela de Caballería, y como los valientes magistrados en 1985, llevaron 1800 procesos contra la Fuerzas Armadas por torturas y violaciones a los derechos humanos y habían dictado sentencia en junio de ese año, contra el ex ministro de Defensa Luis Carlos Camacho Leyva, contra el ex presidente Turbay y contra el entonces ministro de Defensa, Miguel Vega Uribe, llamado por Betancur, como el ministro de la Paz.

Colombia después de la toma nunca volvió a ser la misma, y seguramente después de que rueden las cabezas del general Jesús Armando Arias Cabrales, del Mayor Carlos Fracica Naranjo, del Coronel Rafael Hernández López, del Mayor Joaquín Téllez Posada, del general Rafael Samudio Molina, Miguel Ángel Cárdenas, Guillermo León Vallejo, del oficial Luis Carlos Savdonick Sánchez del los tenientes coroneles Gabriel Arbeláez Muñoz y Pedro Antonio Herrera Miranda quienes mintieron para justificar el abrupto retiro de las urgentes medidas de seguridad impuestas en el edificio, y quienes en vez de ser sancionados fueron ascendidos, incluso del responsable del fatal operativo del cuarto piso, el general Víctor Delgado Mallarino y del también responsable de la seguridad del Palacio, Miguel Alfredo Maza Márquez, ex director del DAS, señalado también de perpetrar torturas pero sin acusaciones formales en su contra y de Belisario Betancur entre otros tantos; la justicia volverá a ocupar el lugar que la masacre le arrebató y ahí si, se abrirán genuinos caminos de esperanza y reconciliación.
[1] Ver en el libro Prohibido Olvidar. Página 297.
SOS
A LA COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL
CONTINUA RACHA DE CRIMENES DEL EJERCITO CONTRA CAMPESINOS DEL
SUR DEL TOLIMA



Las comunidades campesinas del sur del Tolima, Colombia. Se permiten informar a la opinión pública nacional e internacional que:

1. El día jueves 23 de agosto de 2007, a las 6 de la mañana, llegó un grupo de militares a la casa del campesino RUBEN DARIO LUNA TRIANA, de 48 años de edad, padre de 6 hijos, habitante de la finca Las Delicias, ubicada en la vereda San Pablo Hermosas, municipio de Chaparral, al señor Rubén lo hicieron salir hacia el patio de la casa, lo llevaron hacia el beneficiadero de café y allí en presencia de su esposa e hijos, en un acto de sevicia uno de los militares después de torturarlo, prosiguió abriéndole el pecho y el estómago con una puñaleta y luego lo remató con un tiro de pistola en la cabeza.

2. A la casa del señor Ruben Darío Luna Triana, llegó el Ejército acompañado por un antisocial de nombre Nilson Medina Cometa, apodado “Maseta”, conocido en la región por sus conductas delincuenciales, éste sujeto iba uniformado, armado y con pasamontañas.

3. Este antisocial, quien había salido de la región años atrás ante el rechazo de la comunidad por su conducta delincuencial, aparece ahora trabajando al servicio del Batallón José Domingo Caicedo como informante.

4. Existe un Plan criminal dirigido por el ejército para matar campesinos en la región y para ello está utilizando delincuentes pagos, quienes señalan y ordenan directamente a quienes deben matar, como fue el caso del señor Ruben Darío Luna Triana, asesinado por orden del antisocial Nilson Medina Cometa.

5. Este crimen no es casual, hace parte de un plan siniestro diseñado por el ejército para asesinar campesinos y presentarlos como guerrilleros dados de baja en combate y mostrar así resultados ante la permanente presión del señor Uribe y la cúpula militar de mostrar resultados en la lucha contra la insurgencia armada, así sea a costa de masacrar a inocentes campesinos.

6. En los últimos 10 meses han caído muertos víctimas del terrorismo oficial, en Rioblanco y Chaparral los campesinos Miguel Ipus Medina, asesinado el 20 de Noviembre de 2006 en la vereda La Pradera, municipio de Rioblanco, Heremildo Valero Bedoya, Virginia Hernández Valero y Abelino Rada Vargas, asesinados el 29 de Noviembre de 2006 en la vereda Maracaibo, municipio de Rioblanco, Hersai Yate Urbano, asesinado el 20 de Mayo de 2007 entre las veredas La Cristalina y El Cambrin, Rioblanco, Camilo Avilez Morales y Jesús María Riaño, asesinados el 19 de Julio de 2007 en la vereda Espíritu Santo, Chaparral, Isaul Buitrago Ospina, asesinado el 7 de Agosto en Gaitán, Municipio de Rioblanco.

7. Rechazamos las declaraciones peligrosas e incendiarias del Coronel Iván Pineda, comandante de la Brigada Móvil No 8, aparecidas en el diario el Nuevo Día (jueves 16 de agosto de 2007), cuando señala, “Para nadie es un secreto que en esta región nacieron los grupos armados ilegales, que quienes decidieron quedarse fueron únicamente aquellos que comulgaban con sus actuaciones, entonces la presencia del ejército allí ha chocado con lo que ellos han venido haciendo”. Con esta tesis que no es autoría exclusivamente del Coronel Pineda, el ejército pretende legitimar y justificar los crímenes atroces que vienen cometiendo y pretenden continuar. El hecho de haber nacido y criado en esta hermosa región de lo cual nos sentimos orgullosos no quieren decir que seamos guerrilleros, vivimos y trabajamos de manera pacífica allí porque la agricultura es nuestro único medio de subsistencia. La existencia del movimiento guerrillero no es responsabilidad de los campesinos e indígenas, tampoco la existencia del conflicto armado interno, este es un problema del estado que se niega a resolverlo y por el contrario lo profundiza.

8. Rechazamos la actitud demagógica e irresponsable con la que se viene manejando la crítica situación de violación de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario en el Tolima, prueba de ello es que después del crimen de los campesinos Camilo Avilez Morales y Jesús María Riaño en Chaparral, hecho acontecido el 19 de julio y después de la marcha de protesta del 3 de agosto, el Gobernador Fernando Osorio Cuenca, instaló una mesa de “Convivencia” que no es más que una burla a las comunidades, pues a los campesinos los siguen matando en cumplimiento de los planes orquestados por los mismos comandantes militares que llegan a la mesa de “Convivencia” en forma burlona y arrogante a justificar sus crímenes.

9. Con la mesa de “convivencia” pretenden descrestar a ilusos líderes que creen en la demagogia gubernamental que los inmovilizan con falsas promesas para que no protesten ni exijan la plena vigencia de los Derechos Humanos en la región.

Solo la movilización organizada de las comunidades logrará detener la política criminal de la seguridad democrática que tiñe de luto y dolor las familias campesinas del Tolima.

Hacemos un llamado a todas comunidades campesinas e indígenas, obreras, estudiantiles, defensoras de Derechos Humanos del Tolima, de Colombia y el mundo a cerrar filas contra la barbarie y el terror agenciados por el Gobierno Nacional.


COMUNIDADES CAMPESINAS SUR DEL TOLIMA
Agosto 24 de Agosto de 2007


APOYA ESTE PRONUNCIAMIENTO LA RED DE PROMOTORES Y DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS DEL TOLIMA


COORDINACIÓN NACIONAL DE DESPLAZADOS
C. N. D.
“PARA NUNCA MAS ESTAR SOLOS”

DENUNCIA PÚBLICA No. 2
PERSECUCIÓN POLÍTICA, AMENAZAS, HOSTIGAMIENTOS Y ALLANAMIENTOS ILEGALES EN CONTRA DE LA COORDINACIÓN NACIONAL DE DESPLAZADOS
-C.N.D-

La Coordinación Nacional de Desplazados -C.N.D-, es un Espacio de Unidad de Acción donde convergen un sinnúmero de distintas expresiones organizativas de población desplazada a nivel local, regional y nacional, con asiento en diferentes partes del país. Teniendo como propósito articular esfuerzos para exigir el cumplimiento de garantías para el ejercicio de sus derechos, frente a las políticas públicas adoptadas por el Estado para su atención, sin descuidar el análisis de los factores que alimentan el conflicto armado y socioeconómico que vive el país y que toman el Desplazamiento Forzado como una estrategia de guerra y muerte, ponen en conocimiento de la comunidad nacional e internacional el allanamiento ilegal a la oficina principal de nuestra organización.

Durante el fin de semana comprendido entre el día sábado 18 al día lunes 20 de agosto de 2007, la sede principal de la C.N.D fue presuntamente asaltada; llevándose el disco duro de uno de los equipos, información digital contenida en discos compactos, diskettes, carpetas con copias de denuncias; los cuales contenían información de nuestra labor como Defensores de las Víctimas del Desplazamiento Forzado. La información sustraída tenía el carácter confidencial, lo cual pone en peligro a Dirigentes de organizaciones de desplazados y sus afiliados en todo el país.

El edificio en donde se encuentra la sede de la C.N.D no registra ningún tipo de entrada al piso, y la seguridad que poseemos para el ingreso a nuestra oficina es una puerta de seguridad la cual fue entregada en el pasado como esquema de seguridad a otra organización defensora de derechos humanos.

Vemos con preocupación la persecución política que como organización se ha venido realizando en las últimas semanas, lo cual nos pone en dificultades para continuar con nuestro trabajo en Defensa de los Derechos de la Población Víctima de Desplazamiento Forzado en Colombia.

Este hecho se presenta en una oleada sistemática de agresiones como organización y en contra de nuestros dirigentes, lo que nos llena de profunda inquietud de la utilización que a esta información se le pueda dar y de la persecución que puedan ser sometidos nuestros dirigentes, de posibles detenciones y montajes, para impedir que se conozca la Verdad de lo que ha venido sucediendo en cada una de las regiones del país con relación al Desplazamiento Forzado, de sus responsables y cadena de impunidad propiciada por el Estado.

Nuestro compromiso como organización, siguen siendo cada una de la Víctimas del Desplazamiento Forzado por el conflicto interno de nuestro país y por ello reafirmamos la decisión de continuar en el proceso organizativo a favor de estas.

Pedimos de todas las Organizaciones Naciones e Internacionales; Sociales, Sindicales, Políticas y de Derechos Humanos su pronunciamiento para rechazar unánimemente la Persecución, Intimidación y Hostigamientos en contra de quienes bandelfouscamos la Verdad, la Justicia y la Reparación de las Víctimas, en medio de la impunidad del actual proceso de negociación con el paramilitarismo en Colombia.

Responsabilizamos al Estado Colombiano por todo lo que acontezca en contra de la C.N.D y de sus Dirigentes.


Bogotá D.C, Agosto 24 de 2007.

sábado 25 de agosto de 2007


Sindicalistas, Defensores de los Derechos de los Pueblos

Asesinados por el Ejército Colombiano 5 de agosto de 2004

MEMORIA Y JUSTICIA

5 de Agosto de 2004, fueron asesinados por el ejército Colombiano, tres carismáticos líderes sindicales y de las organizaciones sociales del departamento de Arauca LEONEL GOYENECHE, HECTOR ALIRIO MARTINEZ Y JORGE PRIETO. De raíces campesinas, arraigados a la vida con dignidad y a la libertad fueron asesinados en estado de indefensión, sus victimarios poco conocen del honor, de la hidalguía, de la dignidad, del respeto a la vida.

Ese día una patrulla militar conformada por alrededor de 35 hombres pertenecientes al grupo Mecanizado Revéis Pizarro, con sede en Saravena al mando del subteniente Juan Pablo Ordoñez, conducidos por un informante, falaz, Daniel Caballero Rozo, alías “Patilla”, les sacó violentamente de sus viviendas en Caño Seco, Municipio de Fortúl en Arauca, para luego asesinarlos.

En el mismo operativo, con la pretensión de hacer callar, lo evidente, de acabar con las palabras de dignidad SAMUEL MORALES Y RAQUEL MORA fueron detenidos por las mismas estructuras criminales, acusados falsamente de ser colaboradores de la guerrilla, tan falsa acusación como la argumentación utilizada por los victimarios expresando que LEONEL, ALIRIO y JORGE fueron asesinados en combate, donde nunca hubo un arma en manos de ellos. Un año más tarde, los sobrevivientes persisten enfrentados a la persecución judicial de la seguridad estatal.

Los asesinatos de LEONEL, ALIRIO y JORGE son la práctica de unas políticas de control y de represión que conciben a quien disiente, a quien opina diferente, a quien construye alternativas a la imposición de un modelo de Sociedad y de Estado como terrorista.

ALIRIO presidente de la Asociación Departamental de Usuarios Campesinos ,ADUC; LEONEL directivo de la Confederación Unitaria de Trabajadores,CUT Arauca; y JORGE Directivo de la Asociación Nacional de Trabajadores Hospitalarios de Colombia, Anthoc son memoria de dignidad, de resistencia. SAMUEL dirigente de la CUT y RAQUEL docente signos de la persistencia, de la resilencia ante la persecución

El asesinato de LEONEL, ALIRIO, JORGE traen el pasado al presente. Los asesinatos de campesinos por bombardeos indiscriminados de las Fuerzas Militares, las desapariciones, los asesinatos, las torturas, los accesos carnales violentos a mujeres, los descuartizamientos, los constantes señalamientos, las detenciones masivas, las acusaciones infundadas por Rebelión y los posteriores procesos judiciales amañados adelantados por la Fiscalía – cuyas instalaciones se encuentran dentro de la Brigada XVIII del ejército. El asesinato de LEONEL, ALIRIO, JORGE traen el presente, un año de nuevos asesinatos directos o encubiertos a través de la estrategia militar-paramilitar, los abusos y las violaciones que continúan, las detenciones arbitrarias que no cesan.

Pero la memoria es terca, persistente, está ahí en cada rincón, en medio de esa militarización del terror. Se hace ritual de la esperanza como hace unos días en un encuentro del mundo en Arauca, lágrimas, abrazos, y esperanzas desplegadas entre la maquinaria de muerte e impunidad. Primer año de memoria que se abre camino en la afirmación de la justicia. Memoria como la ternura de los pueblos, como los amores de siempre, los eternos, imperecederos, indelebles, con los rastros profundos en el alma, en el pensamiento, en los sueños, en el cuerpo en la vida. Al fin solo es el amor, la pasión lo que existe, lo que vive, lo que permite los sueños, aún cuando se cree que el amor ha muerto.

Hoy sus amigos hacen memoria de sus vidas y luchas, a continuación el texto de uno de ellos, desde la distancia del exilio…

“ALIRIO, LA DIGNIDAD DEL LLANO

El 5 de agosto se cumplieron tres años del asesinato de mi amigo Alirio Martínez , un dirigente campesino que luchaba por la justicia social para su región, Arauca, tierra petrolera colonizada por labriegos andinos, ubicada en los llanos orientales de Colombia, muy cerca de Venezuela.

Conocí a Alirio en 1990 cuando organizaba a su comunidad por Saravena, la capital del Sarare. Llegó puntual al rancho donde lo esperábamos. Venía sudoroso, con su sombrero alón, el poncho al hombro y el bordón de arriero, aunque viajaba en moto. Solía hacer bromas. Esa vez Alirio recostó un taburete de cuero contra la pared de barro, se atusó el bigote y mientras nos repasaba con sus ojos chinos dijo muy serio: “Buenos días señores. Les manda a decir el gerente de la petrolera que ya se resolvió el problema. Los terratenientes van a repartir sus tierras, la petrolera plata y el ejército… el ejército repartirá plomo al que no la reciba”. Y soltó una carcajada tremenda.

La población araucana está muy organizada y Alirio fue un motor de ese proceso. Las asociaciones y sindicatos se extendieron por la sabana con la consigna de la autogestión comunitaria. Hicieron acueductos, puentes, escuelas, puestos de salud, todo lo que les negaba el estado. Así construyeron lo colectivo. Campesinos, comerciantes, transportadores, jóvenes, obreros funcionarios, maestros, habían comprendido la necesidad de no esperar más para desarrollar su región y superar la pobreza, la politiquería, el centralismo que los tenía marginados desde los albores de la república.

Pero este proceso asociacionista era –y es- visto con recelo por los politiqueros, acostumbrados a saquear el erario público y por la cúpula militar del Ejército Nacional, intoxicada por la doctrina del enemigo interno aprendida de instructores gringos en la Escuela de Guerra de las Américas. También veían mal tanta organización las multinacionales petroleras recién llegadas al llano, acostumbras a saquear y a humillar con migajas a otros pueblos.

A los araucanos les inquietaba la alianza evidente entre los ricos criollos y los empresarios extranjeros, unidos por una avaricia disfrazada de progreso, bien apoyados por la tropa oficial y por sus aliados paramilitares. Esa alianza podía hacer abortar -mediante la violencia- los procesos de organización de la gente y eso preocupaba a Alirio. Lo dijo en otra asamblea campesina y se auto replicó “La cosa está muy jodida, toca seguir pa’lante y el que tenga miedo… que se compre un perro”. No era exagerado que advirtiera el peligro. Es habitual que las tropas irrumpan con violencia en las asambleas de los sectores populares, sobre todo donde ven campesinos y obreros.

Esa tarde de hace tres años, la reunión había terminado, caía la noche sobre el caserío de Caño Seco. Alirio acompañado por los sindicalistas de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Leonel, Jorge, Samuel y Raquel, decidió pasar la noche en la casa de un amigo. A las cinco de la madrugada los perros ladraron con furia y unos golpes como patadas en la puerta despertaron a todos. La violencia y los gritos de que salieran con las manos arriba hicieron llorar a los niños. Alirio, Leonel y Jorge salieron manos arriba, semidesnudos, descalzos. La tropa los empujó hacia un prado a pocos metros de la casa y los obligó a ponerse de rodillas, luego los asesinó a mansalva. Según la Fiscalía "fueron colocados en situación de indefensión e inferioridad por los militares antes de dispararles por la espalda. Actuaron con propósitos criminales amparados por su investidura”.

Pocas horas después de la masacre el gobierno de Uribe Vélez difundía por los medios un comunicado del Ejército reportando otro éxito militar de la seguridad democrática. Habían dado de baja en combate a tres guerrilleros y apresado a dos más, Samuel y Raquel. Pero el gobierno no pudo sostener por mucho tiempo el montaje. Tuvo que reconocer, ante las evidencias, que los tres eran sindicalistas, no eran guerrilleros, estaban desarmados y no hubo ni resistencia, ni combate. Fue una ejecución extrajudicial de representantes de los trabajadores, opositores civiles de la democradura colombiana.

Muchas noches en la llanura araucana campea el terror, ladran los perros…se oyen ráfagas a los lejos… La gente se encierra en sus casas y apaga la luz. ¿A quién, a cuántos habrán matado esta noche? El ruido de las botas, los tiros, los carros de guerra, se acercan… pongámonos contra la pared… no llores hijo, no hagas ruido…no pasa nada… quieto…mientras se reza temblando “Dios, que los golpes esta noche no sean en la puerta de mi casa… que pasen de largo, que mañana sigamos juntos y veamos la luz del sol”.

Alirio era un hombre que no tenía precio, como Jorge Prieto y Leonel Goyeneche. La broma de Alirio no la cumplieron los latifundistas, que acapararon más tierras, ni las petroleras que escatiman cada peso para el desarrollo de la región. Pero el batallón mecanizado Gabriel Revéis Pizarro, prestando un “servicio a la patria” cumplió por los dos, repartiendo plomo a tres sindicalistas, defendiendo intereses mezquinos.

Tres años después Marina, esposa de Alirio y sus cuatro hijos lo siguen extrañando. También su organización campesina. Raquel Castro, maestra, sindicalista y testigo de la masacre, sigue presa en la cárcel de mujeres de El Buen Pastor en Bogotá, sindicada -mediante otro montaje- de rebelión. Samuel Morales, Presidente de la CUT , recuperó la libertad hace pocos días, pero le negaron la visa para salir de Colombia y recibir un merecido premio internacional por su valor en la defensa de los derechos humanos.

Tres años después los caminos del llano guardan los pasos de Alirio, las gentes araucanas siguen organizadas, resistiendo con dignidad el terror, luchando por la vida con su ejemplo y su memoria.

Javier Orozco Peñaranda.

Colectivo de Colombianos Refugiados en Asturias “Luciano Romero Molina”.”

ALIRIO, JORGE, LEONEL…. En la Memoria

ALIRIO, JORGE, LEONEL…. SIN OLVIDO

Bogotá, D.C Agosto 5 de 2007

Comision Intereclesial de Justicia y Paz

viernes 24 de agosto de 2007



LA CONGRESISTA KARELLY PATRICIA LARA VENCE ES CAPTURADA POR VINCULOS CON LOS PARAMILITARES


Tomado de Semana


La Corte Suprema de Justicia la acusa de tener nexos con ‘Jorge 40’, ex jefe del Bloque Norte de las AUC. La dirigente es miembro de la coalición uribista de Gobierno.

La representante a la Cámara, Karelly Patricia Lara Vence, fue detenida este jueves por orden de la Corte Suprema de Justicia que la acusa de haberse aliado con los paramilitares para obtener beneficios electorales durante las elecciones que la llevaron a la alcaldía de Fundación ( Magdalena) y las de Congreso de 2006.



Lara Vence, nacida el 6 de noviembre de 1965 en Fundación, inició su vida política en su un pueblo natal, uno de los bastiones más importantes del país en cuanto a la producción de banano de exportación y ubicado en la zona estratégica para la comunicación del sur del departamento con las salidas al Mar Caribe. Comenzó como concejal (1998-2000) y luego fue alcaldesa. Su cargo como máxima autoridad del municipio –entre los años 2001-2003– coincidió con el dominio absoluto de los paramilitares del Bloque Norte, comandados por Rodrigo Tovar Pupo, ‘Jorge 40’. Tras la purga de comienzos de 2006 a las listas uribistas que aspiraban a llegar al Congreso, en marzo de ese año, el nombre de la legisladora comenzó a sonar con insistencia entre los de los nuevos aliados de los paramilitares. Incluso se llegó a mencionar que sostuvo una relación sentimental con uno de los negociadores de las autodefensas.

Sin embargo Lara adoptó un perfil bajo en el Congreso que le permitió irse posicionando hasta convertirse en vocera de Cambio Radical, partido que hizo alianza con el Movimiento de Renovación y Acción Laboral, Moral, por el cual salió elegida. Moral era dirigido por el senador Miguel Pinedo Vidal y fue el mismo partido que avaló cuatro años antes la candidatura de Mario Uribe -el primo del presidente Álvaro Uribe- quien hoy es otro de los senadores vinculados por la Corte al escándalo por la ‘parapolìtica’. Curiosamente, para las elecciones de 2006 Uribe creó su propio partido (Colombia Democrática), Lara fue respaldada por el de Pinedo (Moral) y éste último se inscribió por Cambio Radical, que orienta Germán Vargas Lleras. Pero el mismo Vargas Lleras prendió las alertas en la campaña de 2006 al expulsar de Cambio Radical a Jorge Luis Caballero y Jorge Castro, ambos del Magdalena. Tras la reacomodación de listas los purgados buscaron cabida en otros partidos y de todas formas se presentaron a elecciones. La mayoría logró curul, pero otros dieron el paso a congresistas nuevos como Lara, de quien de todas formas ya se hablaba en la región como una de las nuevas congresistas cercanas a los paramilitares.
Nada de eso se le probó y ni siquiera fue investigado hasta que la Corte decidió llamarla a indagatoria tras una declaración de Rafael García, el testigo estrella en el proceso, hoy condenado por nexos con los ‘paras’. Sin embargo algunas investigaciones de politólogos como Claudia López señalaron en su momento que “en los dominios de Jorge 40 la estrategia de aplazar la desmovilización hasta asegurar el control territorial y la influencia política parece que funcionó. En Cesar salió reelegido Mauricio Pimiento por la U y Alas reeligió a Álvaro Araujo y eligió a Jorge Ballesteros en la Guajira con alianzas en las Cámaras. Tres expulsados de la U y Cambio Radical se reeligieron: Dieb Maloof por Colombia Viva en el Atlántico, y en el Magdalena, Luis Eduardo Vives por Convergencia Ciudadana al Senado y Jorge Caballero y su segundo, Rodrigo Roncallo. Karelly Lara Vence también obtuvo una curul por Moral, el partido que inscribió la vez pasada a Mario Uribe”. En orden de votación, Magdalena eligió ese año como representantes a la Cámara a Jorge Luis Caballero (hoy prófugo de la justicia y con orden de captura de INTERPOL), Rodrigo Roncallo, Alfonso Campo (preso por la parapolítica), Karelly Lara (capturada este jueves) y Fuad Rapag.
La captura La captura de Lara fue confirmada en Bogotá por el presidente de la sala penal de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Alfredo Gómez Quintero, quien aseguró que la parlamentaria habría incurrido en el delito de concierto para delinquir. “Efectivamente, se le impuso medida de aseguramiento al definir la situación jurídica a la congresista Karelly Patricia Lara Vence imputándole el delito concierto para delinquir agravado disponiendo su captura en la tarde de hoy (jueves)”, explicó el funcionario. La medida fue ejecutada por miembros del CTI, quienes encontraron a la congresista de la Comisión Cuarta en Santa Marta. De inmediato fue trasladada a Bogotá en donde permanecerá en un centro de reclusión para mujeres.
Por el escándalo de vínculos con las autodefensas hay ahora quince congresistas y más de media docena de ex congresistas presos. En Idéntica situación se encuentran dos gobernadores y dos ex gobernadores. Además de Caballero también huyen de la justicia el ex congresista Álvaro Araújo (padre del detenido senador del mismo nombre y de la ex canciller María Consuelo Araújo) y el ex gobernador de sucre Salvador Arana, también buscado por Interpol. En cuanto al caso por la penetración paramilitar en este último departamento la Fiscalía General de la Nación le pidió este jueves a la Procuraduría y a los Fiscales delegados ante la Corte Suprema de Justicia que investiguen al gobernador de Sucre, Jorge Anaya. Según las pesquisas de la Fiscalía, el funcionario también se habría beneficiado electoralmente de la presión armada de los paramilitares. Anaya pertenece al mismo grupo del senador Álvaro García, llamado a juicio por nexos con los paramilitares y coautor de la masacre de Macayepo, Bolívar.

jueves 23 de agosto de 2007

Fondo para la Reparación de las Víctimas:Presupuesto para victimarios, no para las víctimas

Bogotá, agosto 23 (CCAJAR). Mientras que el gobierno nacional ha venido implementando desde el 2005 cientos de proyectos productivos, cursos de capacitación, fondos de becas, convenios con grupos económicos, con el fin de facilitar la reinserción de los paramilitares desmovilizados, miles de víctimas del paramilitarismo, esperan pacientemente la lejana posibilidad de ser reparados económicamente por los crímenes de lesa humanidad cometidos contra sus seres queridos, mediante el recién puesto en funcionamiento Fondo para la Reparación de las Víctimas.

No obstante dicho Fondo, administrado por la Agencia Presidencial Acción Social, no tiene con qué responder no sólo por que los paramilitares mismos a sabiendas que “únicamente tienen que entregar o denunciar sus bienes de procedencia ilícita” han realizado todo tipo de maniobras jurídicas, entre ellas el testaferrato, el ofrecimiento de bienes no saneados jurídicamente y la devolución de propiedades con proyectos productivos a favor de desmovilizados, sino porque a fecha de 26 de julio, el Fondo para Reparación de las Víctimas “únicamente ha recibido bienes del desmovilizado señor Manuel de Jesús Pirabán, alias “Don Jorge” o “Pirata””, lo que corresponde a dos fincas, una de 910 hectáreas, otra de 995, tres lotes de 200 metros cuadrados cada uno, tres camperos, 152 toros criollos y dos caballos.

De igual manera, a la fecha el Fondo no ha tenido ninguna entrada por donación extranjera, como tampoco de recursos provenientes del presupuesto nacional para su mantenimiento, como si lo tiene paradójicamente la Alta Consejería Presidencial para la Reintegración Social y Económica de los Grupos y Personas Alzadas en Armas, que según su director, Frank Joseph Pearl González, tiene un presupuesto de $294.000 millones de pesos, así como 40 proyectos con apoyo del sector privado, y la posibilidad que Estados Unidos comprometa US$51 millones en los próximos tres años.

Según el Alto Consejero, a 31 de enero de este año, el Sistema de Acompañamiento indicaba que de un total de 31.521 desmovilizados de las autodefensas, 26.790 recibía algún tipo de beneficio, entre estos una ayuda humanitaria correspondiente a 358 mil pesos mensuales, aún cuando no asistiera a talleres o a cursos. Del resto, es decir 4.731, no se conocía su paradero.

Y aunque ya se habla de un fracaso total del proceso de reinserción, ya que al parecer parte de los primeros 5.276 millones de pesos invertidos en este proceso, se perdieron, lo cierto es que desde el 2005, el gobierno nacional ha venido implementando lo que en su momento llamo Proyectos Productivos por la Paz, como parte de la base de la creación de proyectos empresariales en las zonas donde se presentaron desmovilizaciones masivas, a saber, Uraba, Suroeste antioqueño, Cundinamarca, Tibú (Norte de Santander), Palmira, Córdoba y el sur del Magdalena.

En efecto, hoy día, de los 2.624 desmovilizados de las autodefensas que debían estar empleados en 41 proyectos económicos en 9 departamentos, menos de la cuarta parte siguen vinculados a ellos. Un ejemplo de esto lo constituye el hecho de que a pesar que el gobierno desembolsará 600 millones de pesos para trescientos ex paramilitares pertenecientes al bloque de Hernán Giraldo para producir estevia, a julio de este año, quedaban apenas 5 desmovilizados cultivando el endulzante natural.

Así las cosas, resulta inaudito que mientras las víctimas de grupos paramilitares no cuentan con una real asistencia psicológica, o alguna ayuda humanitaria para poder viajar y asistir a las versiones libres de sus verdugos, se debaten entre conseguir el dinero para la manutención de sus familias, el desplazamiento forzado que les ha tocado asumir dadas las amenazas y persecuciones, los paramilitares desmovilizados sigan recibiendo, a pesar del fracaso rotundo del proceso, además de miles de millones de pesos que solo han traído perdidas, asesoría, información en materia de salud, educación, atención psicosocial, capacitación laboral, en cualquiera de los Centros de Referencia dispuestos por el gobierno para tal fin, como en el caso del departamento de Antioquia.

De tal manera, queda claro una vez más que los únicos beneficiados por las decisiones del gobierno con la implementación de la Ley de Justicia y Paz son los paramilitares, mientras las víctimas siguen siendo afectadas y revictimizadas, además que solo serán beneficiarias del Fondo, si logran participar directamente en el incidente de reparación, si pueden acudir y probar que el jefe paramilitar o bloque fue quien cometió el crimen, si el caso en particular tuvo sentencia y claro, si el fondo de reparación llega a conseguir dinero para poder repararlas.
Bien lo decía Mancuso, en una entrevista concedida al Espectador en el 2005 “los proyectos productivos y la vinculación plena a la civilidad de los desmovilizados, nos generan un caudal disponible para cuando lo queramos utilizar como trampolín político”.

En conclusión a la fecha no hay un solo peso para reparar a las victimas, el fondo es una entelequia y un fraude más que sumado a la falta de verdad y de justicia allanará el camino para que las víctimas acudan a la Corte Penal Internacional o a otras instancias para buscar verdad, justicia y reparación.

Versiones Libres: El Descaro y la Impunidad siguen su Rumbo

Desmovilizado jefe paramilitar 'Carlos Tijeras' reconoció 21 crímenes
Tomado de El Tiempo

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Foto: Alfonso Cervantes / EL TIEMPO
José Gregorio Mangones Lugo, que actuó en la zona bananera de Magdalena, dice que reparó con obras públicas.

Para José Gregorio Mangones Lugo su accionar en las autodefensas fue un trabajo "común y corriente", por el cual devengaba un salario que oscilaba entre 5 y 6 millones de pesos mensuales.

En su presentación de ayer ante la Fiscalía de Justicia y Paz dijo en forma cruda que durante su paso por las Auc todo el que estaba en contra de su ideología era objetivo militar.

-¿En qué consiste ser objetivo militar?, le preguntó la fiscal Deicy Jaramillo.

-Significa darles muerte, respondió sin rodeos.

En la audiencia del pasado viernes, 'Tijeras' reconoció 21 crímenes del frente 'William Rivas', que tenía bajo su mando, el cual dependía del 'Bloque Norte', bajo el mando de Rodrigo Tovar, 'Jorge 40'.

De ese rosario de crímenes admitió haber 'ejecutado' personalmente siete, según el reporte que entregó la Fiscalía al concluir la diligencia.

En la audiencia de ayer. 'Tijeras' respondió afirmativamente cuando la fiscal le preguntó si las acciones que ellos llamaban de "limpieza social" se enmarcaban también como objetivos militares.

"Viciosos y bandidos, delincuencia común y colaboradores de la subversión es la misma cosa", agregó.

-Explique qué son los viciosos, intervino la representante del Ministerio Público, Diana Cadena Lozano.

-Los que consumen alucinógenos, que se convierten en desechables, que le hacen mucho daño a la sociedad, contestó.

Para la reparación a las víctimas dijo contar con una camioneta Montero avaluada en 80 millones de pesos, que está inmovilizada por la Fiscalía, y que compró, según dijo, con el producto de su " trabajo y su "sueldo en las Auc".

"Mi reparación ya está en la región donde ejercí influencia y fui líder -Zona Bananera del Magdalena-, pues allí instalé redes eléctricas, abrimos muchas vías y dejé obras como parques, puestos de salud y hasta una iglesia. Además no le hice daño a nadie, no robé tierras ni desplacé a nadie", subrayó.

Hablando en tono alto y firme, y mirando a todos los que se encontraban en su entorno, 'Tijeras' se ufanó de la aceptación que según él tuvo entre la gente donde transcurrió su vida de paramilitar.

"Tuve tanta autoridad que hasta reemplacé al Bienestar Familiar en las peleas de esposos. Ahora, algunos nos consideran unos monstruos".

Reconoció los homicidios del ex alcalde del municipio de Zona Bananera Jesús Alberto Avendaño Miranda y su conductor José De Jesús Polo Pérez, así como de cuatro contratistas de Electricaribe.

Entrevista

"Hemos dejado un mensaje que sirva para generar mayor solidaridad con los movimientos sociales en Colombia"
Guillermo Baquero, ACEU



Berlín, Alemania. Agosto 21 de 2007

Fuente: PDA-Alemania


Guille4
Con motivo de su visita a Alemania se ha sostenido una entrevista con Guillermo Baquero, dirigente de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios, ACEU, militante de la Juventud Comunista Colombiana y miembro del Polo Democrático Alternativo.


PDA Alemania: Guillermo, qué resaltarías detu visita a Alemania?
GB: Con las limitaciones que uno puede tener para lalectura de la situación en estepaís, se percibe un proceso nuevo de reagrupación de la izquierda en Alemania, pero se evidencian aún algunas fracturas alrededor de ese proceso unitario en por el cual está incursionando el Partido de Izquierda -Die Linke- y la juventud de izquierda. Hay diferentes tendencias al interior que apenas se están reacomodando. Es necesario hablar con varios de sus representantes para tener al menos una impresión de sus diferentes posiciones, entre los que hay quienes son más consecuentes. Hay otros que miran con mayor exceptisismo los problemas de Latinoamérica y, en particular, la cuestión colombiana.

Hemos podido dejar un mensaje en nuestra visita, que sirva para generar un escenario de mayor solidaridad con los movimientos sociales en Colombia: en el caso latinoamericano, en términos concretos, la amenaza en América Latina no es el pueblo colombiano sino el gobierno colombiano. El gobierno de Alvaro Uribe Vélez es la punta de lanza de la política norteamericana que intenta frenar cualquier proceso de avanzada en la región.

En el caso del Perú es Alan García, en el caso colombiano, Alvaro Uribe. Lo que pasa en el Perú es que hay una mayor efervescencia sobre los niveles de identidad del pueblo peruano, sobre lo que es la cultura y la etnia en el Perú. Muy diferente al matiz y la diversificación que tiene el pueblo colombiano, comenzando por los mismos escenarios de la izquierda, algunos fallidos y otros de avanzada. Nosotros hemos tenido desgraciadamente esa capacidad para que las estructuras paramilitares desborden las fronteras de nuestros países. El paramilitarismo ya no es solamente un problema de Colombia, hay que hacer más por ubicar esos elementos en el espacio internacional. La problemática colombiana incide en otras problemáticas como la venezolana, la ecuatoriana, etc. En ese sentido, hay que recuperar el internacionalismo juvenil en los escenarios estudiantiles, que exitió en otros tiempos y que con la caída del muro de Berlín se ha perdido.

En síntesis, hay nuevas posibilidades para la solidaridad con los movimientos sociales en Colombia y en particular con el movimiento estudiantil. Estas posibilidades están permitidas por lo que implica para América Latina la cuestión colombiana. Se pueden lograr nuevos niveles de las relaciones de solidaridad, al menos en Europa. Este propósito puede ser afectado por los niveles de represión tan profundos en Colombia, pero también por el hiperactivismo que a veces limita la capacidad de hacer un alto y reflexionar hacia donde vamos y entender la importancia de las relaciones con el mundo.

En Europa hay otras percepciones, pues en estos países no se enfrentan los conflictos que enfrentamos en países como Colombia. Se siente una despolitización de la juventud. El joven ya no lee los clásicos, más bien hay una estigmatización por la lectura de estos afectando análisis críticos y propios.

Entre los jóvenes existen por lo general posturas, pero son posturas desarrolladas por otros. No se desarrollan posturas propias. Podemos decir "bueno el comunismo no es la vía", pero no se estudia cuáles son los elementos que pudieron haber provocado ese proceso que llevó al mundo unipolar de hoy. Por eso el joven en sí mismo se enfrenta a la precariedad de poder generar un proceso de transformación, por que le faltan esos elementos críticos.

El joven hoy, con el actual modelo económico, tiene mayor capacidad para desarrollar un trabajo mecánico. Pareciera que eso que había presentado Chaplin en "Tiempos modernos", fuera una profesía y no una película que denuncia la situación de explotación en su momento. Hay una extrema individualización humana, hay una insensibilidad sobre la necesidad del otro, no vista como necesidad propia para que él también se desarrolle. Hay un egoísmo extremo. El joven de hoy, aún dentro de los proyectos de izquierda, no tiene mayores elementos para que humanamente entienda eso y no se convierta en una pieza de un proceso mecánico. Hay una pérdida del sueño que en un momento pudo tener el Ché como ese ejemplo del hombre de lo humanamente posible o de lo que fue Camilo Torres para nosotros en Colombia. Más bien hay una tendencia a ver todo como un proceso electoral y mécanico o sea una democracia restringida, no de participación de procesos sino simplemente de resultados, tendente a automatizar.

La democracia de resultados reemplaza a la democracia de participación y de conciencia y el proceso educativo garantiza ese tipo de situación. Porque el modelo pedagógico a nivel internacional, bajo los estandares que hay, es un modelo que no ve la educación como una herramienta para liberar, sino es una herramienta para someter a las mayorías.

PDA Alemania: Guillermo tú hablas de los clásicos, qué son los clásicos hoy?
GB: Nosotros hemos perdido mucho en el escenario juvenil la lectura de Marx, para nosotros Marx es un clásico. Nosotros tenemos aún mucha limitación al leer el Capital y los analisis de Marx y Lenin. No la lectura de cómo encuadro a Lenin en la situación que vivo en Colombia, sino cómo encuadra esa táctica ubicada por Lenin en la situación de Rusia de esa época. Es decir, cómo hacer una lectura crítica y no dogmática sobre lo que plantearon tanto Marx, Engels y Lenin. Pero también, para nosotros, el pensamiento de Mariategui en Latinoamérica es un clasico. Lo que plantea Eduardo Galeano en sus denuncias. Los escritos de Gramsci sobre la construcción hegemónica, entre otras tantas tesis.

Eso se ha perdidó en en el escenario juvenil. Al joven le atrae hoy una camiseta del Ché, pero no el pensamiento guevarista. El mercado ha copado el pensamiento latinoamericano. Para nosotros el Ché se convirtió en un clásico; Fidel Castro aporta al pensamiento revolucionario; Camilo Torres, Malcom X, José Martí, Simón Bolívar... Cada país tiene clásicos. Lo que es para nosotros el pensamiento clásico es el pensamiento de la libertad, el pensamiento de la democracia.

PDA Alemania: En tu visita te reuniste con parlamentarios y dirigentes del partido de izquierda alemán, Die Linke, que acaba de culminar exitosamente un proceso de unificación. Còmo se ve en Colombia este proceso?
GB: En Colombia hay un gran desconocimiento de la formación del partido de izquierda. Es a apartir del trabajo de los compañeros del PDA en Alemania que nos podemos enterar un poco más. Pero hay muchos partidos y organizaciones que desconocen que existe un partido unificado en Alemania. Eso que hemos hecho con los jóvenes de izquierda nos satisface mucho por que hay que enlazar un poco más los espacios unitarios con el PDA, en el caso nuestro al interior de nuestro país.

Es una experiencia muy particular la que se vive en Alemania, pues en Colombia somos en algunos momentos excépticos en términos de la disolución completa de los partidos al interior de un movimiento nuevo sin experimentar escenarios mínimos de coordinación y unidad. Aquí esta experiencia tiene otros matices, a diferencia de los procesos que se viven en América Latina, que son procesos con muchas más prevenciones y prejuicios.

En el caso de Venezuela, está la propuesta del Partido Socialista Unificado y en el caso de Colombia, el PDA. Pero el Polo aún funciona con diversas tendencias; el sector camilista, los comunistas y varias otras fuerzas mantienen sus propias estructuras. Hay mucha desconfianza sobre quién ejerce la hegemonía. Poco a poco se ha venido ganando algún proceso de unidad, más alla de lo que la coyuntura nos llevó a hacer.

PDA Alemania: Cómo se piensa el Polo Democratico Alternativo?
GB: Hay posturas muy diversas. Hay posturas demaciado mesiánicas, y hay otras fatalistas. Al Polo hay que ubicarlo en su justa dimensión y la justa dimensión está ligada a la táctica revolucionaria en Colombia. Claro que el PDA puede ser un proyecto más avanzado, pero hay personajes que no ayudan en ese proyecto unitario. Este sería un debate muy complicado, incluso al interior mismo del PDA en Alemania, por ejemplo, con el tema de Petro donde se intenta convertir el Polo en una figura parlamentaria partidista, y no en un escenarios de acción y lucha de los movimientos sociales y políticos en Colombia. Hay una falta de articulación del Polo con los vastos movimientos sociales en Colombia.

PDA Alemania: Un tema de capital importancia para Europa lo representa el medio ambiente.
GB: Indudablemente. Por ejemplo, el proceso de los cambios climáticos que preocupa a Europa, preocupa más a Europa que a cualquier país de Latinoamérica. No es para menos, hay cambios muy bruscos y se sienten con los cambios de clima de las cuatro estaciones.

Nosotros tenemos solo dos estacione: cuando llueve o no llueve. Cuando llueve estamos bien, no tenemos mayores preocupaciones. En cambio en Europa que tiene las cuatro estaciones sienten cuando el verano ha cambiado radicalmente con el verano de otros años.

Esto implica que hay mayores posibilidades para que los ciudadano en Europa entienda hoy la sobreexplotación de los recursos naturales renovables y no renovables más que en nuestros países. Este es un elemento muy importante, que nos puede ayudar también a recomponer ese escenario de internacionalismo juvenil en estos países.

En los temas del medio ambiente se viene avanzando, aunque Al Gore ha tomado las banderas del ambientalismo, esto no será lo que va a resolver la problemática ambiental. En su intervención, Gore es estrictamente contemplativo como si simplemente se necesitara un concierto en cada país de Europa para que todos sepan que el mundo se va a acabar. Sin embargo, esto es una documentación más de la profunda crisis ambiental.

Hay muchas posibilidades, de que aquí se genere un nuevo movimiento, que no parta de esos sectarismos que muchas veces fracturan procesos, sino que parta de una idea fundamental y al menos de la idea fundamental de que esto no puede continuar. Esperamos que nosotros podamos aportar lo nuestro.

miércoles 22 de agosto de 2007

A DIEZ AÑOS DEL ASESINATO DE LOS JOVENES OSCAR ORLANDO ZETUAIN DELGADO Y CRISTIAN CAMILO LOPEZ HUERTAS


OSCAR ORLANDO ZETUAIN DELGADO y CRISTIAN CAMILO LÓPEZ HUERTAS, fueron asesinados por agentes de la policía el 20 de agosto de 1997. Los dos menores, de catorce años, eran testigos de la masacre que cuatro meses antes habían realizado agentes de la misma institución, donde resultaron muertos cinco jóvenes en la localidad de San Cristóbal Norte de Bogotá.

Antecedentes:

Desde que los menores OSCAR ZETUAÍN y CRISTIAN LÓPEZ, reconocieron fotográficamente, a los agentes de la estación de policía Tisquesusa de Bogotá, JOSÉ ARLES PATIÑO CARMONA y HAROLD MEDINA CABRERA como corresponsables del homicidio múltiple, se desató en su contra un pertinaz acoso por parte de integrantes de la mencionada estación, siendo víctimas de amenazas, hostigamientos, golpizas y disparos a su residencia, lo que obligó a que la familia de Oscar lo sacara de la ciudad durante algún tiempo.

En la medida en que la investigación por la masacre avanzaba gracias a las declaraciones de los niños, se incrementaban las amenazas contra ellos y sus familias. Sobre esta situación de riesgo, los chicos alcanzaron a declarar en la Fiscalía.

El joven OSCAR ZETUAIN le había comentado a su padre aspectos relacionados con la masacre, así como sobre las amenazas, golpes recibidos y comentarios que había escuchado sobre la intención que tenían los policías de asesinarlo por su condición de testigo. Igualmente, le había manifestado su temor a declarar porque tales intimidaciones se concretaran contra él o su familia y le encomendó que en caso de ser asesinado, hiciera todo lo posible para que su crimen no quedara en la impunidad.

En agosto de 1997, la fiscalía ordenó una serie de reconocimientos fotográficos y en fila de personas que se practicarían con posterioridad al 21 del mismo mes.

El asesinato:

El 20 de agosto de 1997, el agente de policía JAIR VELÁSQUEZ haciéndose pasar como funcionario de la Fiscalía, sustrajo de su entorno a los niños, quienes horas más tarde aparecieron asesinados en la vía que conduce a Choachí. Este policial desde el día siguiente del asesinato de OSCAR y CRISTIAN dejó de ir a la estación e ingresó a un grupo paramilitar del Magdalena Medio.

El homicidio de los menores OSCAR y CRISTIAN se produjo justo el día anterior a la fecha en que, se les había citado por la Fiscalía para realizar el reconocimiento en fila de personas, respecto de algunos agentes señalados por ellos como responsables del homicidio múltiple y de otros delitos de la zona donde habitaban en ese entonces.

Las declaraciones vertidas por los niños condujeron a que el agente JOSÉ ARLEX PATIÑO, policía señalado por los menores en la diligencia de reconocimiento fotográfico fuera condenado como uno de los autores de la matanza de abril de 1997. La muerte de los muchachos impidió que otros policiales fueran identificados y vinculados al proceso.

La impunidad:Por el asesinato de OSCAR y CRISTIAN, un juzgado del circuito declaró responsables a los policías JAMES CALDERÓN y ARLEX PATIÑO indicando en uno de los apartes de la sentencia condenatoria que:

Las amenazas de muerte,…., cumplidas a los testigos menores de este episodio, se produjeron desde que se vinculó a miembros de la Policía Nacional dentro de los cuales se encuentra JOSÉ ARLES PATIÑO CARMONA. Muertes que se llevaron a cabo un día antes del reconocimiento en fila de personas con el acusado PATIÑO CARMONA.

Para esta Juzgadora guardan relación con este hecho criminoso, conductas igualmente ilegales consumadas antes y después a este múltiple homicidio, donde al menos aparece en común el nombre de un agente de Policía, por inferencia lógica permiten predicar secuencialidad entre las mismas, donde participan unidades de la institución Policial, investigados en procesos diferentes”.

A pesar de la contundencia del fallo, éste fue revocado por el Tribunal Superior, sentencia que actualmente se encuentra en la Corte Suprema de Justicia para decidir el recurso de casación interpuesto por el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo en representación de la familia.

A diez años de los asesinatos de OSCAR ZETUAÍN y CRISTIAN LÓPEZ a manos de miembros de la Policía, estas violaciones a los derechos humanos, como aquellas de las que han sido víctimas tantos jóvenes en la ciudad de Bogotá, continúan en la impunidad.

En recuerdo de estas vidas tan injustamente truncadas y como homenaje a su voluntad de impedir que estos crímenes quedaran impunes, se llevará a cabo una eucaristía el próximo 23 de agosto en la ciudad de Bogotá.

No al olvido,
porque
“Somos lo que recordamos”

martes 21 de agosto de 2007

ACCIÓN U R G E N T E

ATENTADO CONTRA LÍDER COMUNAL DE VEREDA CAMPO ALEGRE DEL MUNICIPIO DE EL CASTILLO (META)

HECHOS

El día 19 de agosto del 2007, a las 9:15 de la noche, en un billar de la inspección de Medellín del Ariari, ubicado en la salida de caserío, en la vía que conduce hasta la cabecera municipal del El Castillo (Meta), fue abaleado el señor ISAIAS LOPEZ por Paramilitares, quienes se encontraban escondidos en cercanías del Coliseo. Los hombres de la estrategia paramilitar ocultaron sus rostros con pañoletas, y saliendo de la oscuridad le propiciaron ocho impactos de bala.

El señor ISAIAS LOPEZ de 50 años, identificado con 79.060.451 de la Mesa (Cundinamarca), es agricultor de la región, miembro de la JAC del la vereda la FLORESTA del municipio.

El señor Isaías López se encuentra en un hospital de Granada – Meta-, se teme por su vida y la de su familia, conociendo los antecedentes de este municipio con alta presencia paramilitar, denunciada en diferentes medios.

También se teme por la seguridad de los habitantes y de los líderes de las juntas de acción comunal de la región.

ANTECEDENTES

La zona del Alto Ariari se ha caracterizado por la alta presencia militar y paramilitar, que ha generado en años anteriores desplazamientos masivos de la comunidad. El asesinato, la desaparición forzada, la tortura, el bloqueo del transporte de alimentos, han sido práctica frecuente de la fuerza pública y los paramilitares en la región. Muchos hechos como estos se han denunciado ampliamente por organizaciones sociales y de derechos humanos.

En el pasado reciente, se han denunciado la presencia de paramilitares encubiertos, en particular en el caserío de Medellín del Ariari. El asesinato del señor GENARO POTES el día 26 de mayo por parte del Ejército Nacional, adscrito al Batallón 21 Vargas (con sede en Granada) al mando del Capitán Ferro, alerto la preocupación y el temor de los campesinos y campesinas de la región.

La proximidad de la contienda electoral viene acompañada como en el año 2003 de presiones, intimidaciones y amenazas a la población.

Los rumores sobre la presencia de grupos paramilitares provenientes del Casanaré y del Dorado, y de paramilitares encubiertos con las tropas del Batallón 21 Vargas –que hace presencia en la zona -, los permanentes acosos contra la comunidad civil de vida y paz, CIVIPAZ, y contra otros líderes de las comunidades de El Castillo, hacen prever un alto riesgo para la comunidad, como se demuestra en el atentado contra la vida del señor ISAIAS LOPEZ.

PETICIONES

- Al señor Presidente de la Republica , Doctor Álvaro Uribe Vélez como jefe máximo de las fuerzas militares, exigir a sus efectivos que garanticen los derechos fundamentales de los campesinos de la Región.  Al Ejército Nacional que combata efectivamente a los grupos paramilitares.

- Al Doctor Carlos Franco Director del programa presidencial para los derechos humanos y derecho internacional humanitario, que su oficina se pronuncien ante este hecho de acción de violación de derechos humanos.

- A la Procuraduría General de la Nación, doctor Edgardo Maya Villazón y al Fiscal General de la Nación, Mario Iguarán Arana, para que se inicien las investigaciones disciplinarias por omisión a la que haya lugar al no garantizar la seguridad de la población, y que den las explicaciones pertinentes de la presencia paramilitar en un caserío militarizado permanentemente con presencia de las tropas del Ejercito Nacional.

- Al Señor Defensor Pueblo, Doctor Volmar Pérez que asuma directamente el caso en cuestión. De igual manera que garantice la presencia permanente de un defensor delegado de esta oficina para la Región del Alto Ariari, que haga un acompañamiento efectivo a los campesinos y campesinas que vienen siendo victimas de violaciones de derechos fundamentales.

- A la oficina de Naciones Unidad para los derechos humanos, que se pronuncie ante este grave hecho y exija al gobierno nacional asumir la responsabilidad.

- Se garantice el goce efectivo de los derechos civiles y políticos que incluyen el derecho a la participación, organización comunal y que se tomen las medidas pertinentes para garantizar que las próximas elecciones locales no exista constreñimiento ni atentados contra la vida y los derechos de los pobladores del municipio.

SOLICITAMOS

- A las organizaciones de derechos humanos en Colombia y el mundo a que se pronuncien y exijan al gobierno colombiano el respeto y garantía de las normas internacionales, a las cuales tiene la obligación de acatar, respetar y proteger.

- A las organizaciones de derechos humanos en Colombia y el mundo a que se pronuncien que emitan comunicaciones a las autoridades nacionales de control y vigilancia y a la Fiscalía General de la Nación, para que inicien investigaciones penales y se condene a los responsables de esta acción.

- A las organizaciones de derechos humanos en Colombia y el mundo a que se pronuncien y exijan garantías para la vida del señor Isaías López y su Familia, que por los hechos ocurridos hacen presumir un alto riesgo en su integridad.

Atentamente,

MOVIMIENTO NACIONAL DE VICTIMAS DE CRÍMENES DE ESTADO,

ASODEMUC -ASOCIACIÓN NACIONAL DE MUJERES POR LA PAZ Y LA
DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS,

ASOPRODESGUEJAR (Comisión de Derechos Humanos del Sector del Bajo Ariari),

SINTRAGRIM,

FENSUAGRO.

COMITÉ DE SOLIDARIDAD CON LOS PRESOS POLITICOS,

CORPORACIÓN CLARETIANA NORMAN PÉREZ BELLO.

COLECTIVO ESTUDIANTIL DE DERECHOS HUMANOS "GONZALO BRAVO" UNALMED

Se dirige este oficio a las siguientes autoridades:

Doctor,
ALVARO URIBE VÉLEZ
Presidente de la República

Doctor
FRANCISCO SANTOS
Vicepresidente de la República

Doctor
CARLOS HOLGUÍN SARDI
Ministro del Interior

Doctor
FERNANDO ARAUJO
Ministro de Relaciones Exteriores

Doctor
MARIO IGUARÁN ARANA
Fiscal General de la Nación

Doctor EDGARDO MAYA VILLAZÓN Procurador General de la Nación

Doctor
VOLMAR PÉREZ
Defensor Nacional del Pueblo

Enviar copia a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos
Humanos de las Naciones Unidas.

lunes 20 de agosto de 2007

5 de agosto: UNA VISITA DE UNA DELEGACIÓN INTERNACIONAL - 13 de agosto: CONSTRUIR DESDE LA ESPERANZA - 6 de agosto: La busqueda es destruir la Comunidad - 1 de agosto: Las mentiras y amenazas se mantienen en San José de Apartadó. - 30 de julio: Solidaridad urgente con la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. - 21 de julio: nuevamente agreden a tres lideres de la Comunidad de Paz, dos personas vestidos de civil y la policía. 17 de Julio: LA PERVERSIDAD CONTINUA, nueva constancia de la agresión a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, la arremetida paramilitar se mantiene en complicidad con la fuerza pública, PARAMILITARES ASESINAN A DAIRO, coordinador de la zona humanitaria de Alto Bonito (ubicada a cuatro horas de San Josesito), un líder que venía trabajando con la comunidad desde el 2004. Días antes fueron dejadas varias constancias que anunciaban estos hechos: (11 de julio) SE NOS QUIERE ATACAR DE NUEVO OCULTANDO LA REALIDAD, 13 de julio: AMENAZAS DE LOS PARAMILITARES.














LA CAPITALIZACION DE LA MISERIA

Enjambre de pobres

Nadie será sometido a tratos crueles, inhumanos o degradantes, dice el artículo 5 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Pero, cruel, inhumano y degradante fue el trato que el Gobierno dio a miles de pobres de Bogotá incluyendo niños, mujeres en embarazo y ancianos, en el parque El Tunal, para registrarse como aspirantes a subsidios de salud y educación, que entregará el programa Familias en Acción de la Presidencia de la República. La interminable cola llegaba al borde del horizonte. La gente dormía en la calle en medio de la helada y la lluvia para no perder su turno. Luego, para "humanizar" la espera fueron trasladados a las gradas de un coliseo de la miseria. Foto de El Tiempo

El modelo neoliberal mantiene en la pobreza a más del 60% de los colombianos; en Bogotá 3 millones de personas no pueden consumir las proteínas y vitaminas mínimas que necesita un ser humano para vivir; y ahora el régimen capitaliza la miseria, en clientelismo presidencial al borde de las elecciones locales: "Uribe convoca a inscribirse en Familias en Acción" ,rezan los comunicados presidenciales, y a diestra y siniestra se forman las colas de famélicos a la espera de recibir miserables 50 mil pesos mensuales que alivien la desgracia. Algunos, con razón, exigen que no se repita el escabroso espectáculo de las interminables colas de pobres, pero lo que de ninguna manera se puede seguir repitiendo es la escabrosa realidad neoliberal de millones de pobres absolutos que genera la concentración de la riqueza. Mientras los grupos de capital financiero transnacional copan la propiedad de las grandes empresas colombianas, el paracolatifundismo arrebata las tierras de miles de desplazados y los monopolios de los agrocombustibles fabrican leyes a su favor en el Congreso, millones de personas sufren el hambre y la carencia de vivienda y ahora no tienen más remedio que hacer cola para ver si en algún programa clientelista reciben una migaja que alivie sus penas.

viernes 17 de agosto de 2007

Dirigente estudiantil colombiano visita Berlín


Berlín, Alemania. Agosto 17 de 2007

Fuente: PDA-Alemania

Guille

Guillermo Baquero (der.) durante una entrevista con la parlamentaria
Heike Hensel, del Partido Die Linke. (Fotos: JG)

Durante los días 11 y 15 de agosto ha visitado Berlín el dirigente estudiantil de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios, ACEU, Guillermo Baquero Serrano. Esta visita a Alemania forma parte de un recorrido por Noruega y Dinamarca, que la ACEU ha preparado con la ayuda de diversas organizaciones europeas universitarias.

Guillermo ha tendido la posibilidad de entrevistarse con consejos estudiantiles, parlamentos universitarios y organizaciones sociales y políticas juveniles de estos países del centro y norte europeo. En Alemania podemos documentar conversaciones importantes de este dirigente estudiantil con Jeremy Krstic, consejal de la ciudad de Hanover, con la parlamentaria Heike Hänsel del parlamento alemán por la fracción del Partido de Izquierda en Alemania, igualmente con destacados dirigentes de los jovenes de izquierda, la Asociación de Estudiantes Socialistas Democráticos de Alemania, SDS y la Organización de los Jovenes de Izquierda, Linksjung.

Guille2

Guillermo con Luigi Wolf - Sozialistisch Demokratischer Studierendenverband –
Organización Democrática Socialista de Estudiantes


Guille3

Entrevista con Katalin Gennburg - Linksjugend ['solid] – Juventud de Izquierda

La presencia de dirigentes del movimientos estudiantil colombiano ha sido de trascendental significado para hacer conocer la dificil situación de este movimiento social colombiano, en particular el estado de represión y estigmatización permanente contra el estudiantado colombiano por parte del presidente Alvaro Uribe, que los ha venido señalando de infitrados por la insurgencia. Ha podido conocerse de cerca las tremendas violaciones de los derechos humanos del Estado colombiano contra el movimiento universitario y en especial el asesinato en los últimos dos años de 8 estudiantes colombianos.

Al lado de la denuncia de la problematica estudiantil y de presentar las nuevas perspectivas de este movimientos, Guillermo Baquero y la ACEU vienen trabajando en varias iniciativas, en las que invitan a las organizaciones europeas a respaldarlos. Una tiene que ver con un proyecto de vivienda para los estudiantes amenazados y desplazados por el paramilitarismo. El segundo es un proyecto de genero, un programa de formación en derechos sexuales reproductivos, que los colectivos de genero de la ACEU se plantean poner en marcha.

En Europa la visita de la ACEU ha servido para cristalizar la iniciativa de organizaciones estudiantiles y juveniles europeas para consolidar un observatorio para Colombia, Colombia student watch, para darle acompañamiento humanitario a las protestas estudiantiles y hacer observacia internacional de las violaciones contra los estudiantes colombianos.

La ACEU saluda al Profesor Moncayo en su Lucha por el Acuerdo Humanitario y Convoca al Pueblo Colombiano a seguir su Ejemplo



Bogotá, Agosto de 2007

Moncayo¿De quién más que de un maestro se podía esperar este ejemplo de paz? El Profesor Moncayo logró llevar el ejercicio docente desde el aula hacia las calles, nos enseña que el ejercicio de la ciudadanía se cultiva en la exigencia de nuestros derechos, las lecciones contra la soberbia que le está proporcionando a este gobierno indolente, que antepone los fusiles y la guerra a todos aquellos que como usted o como nosotros creemos en la solución política negociada al actual conflicto social y armado que desangra nuestra nación, trascenderán el tiempo y el espacio, las futuras generaciones lo recordarán como un profesor osado, que por amor a su hijo, se enfrentó a la intransigencia de un gobierno que no cree en el acuerdo humanitario.

La Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios saluda éste gesto de paz comprometiéndose en aportar a la discusión y construcción de salidas posibles al actual conflicto, somos un contingente de estudiantes con el que el profesor Moncayo y el pueblo colombiano podrán seguir contando para las futuras batallas por la paz y el acuerdo humanitario. Los estudiantes universitarios y el profesor Moncayo tenemos la misma camiseta, la camiseta de la paz y la justicia social, que esperamos también porte el pueblo colombiano, siguiendo el ejemplo de este maestro y exija al gobierno de Uribe el Intercambio Humanitario.

Usted profesor Moncayo ya no es solo un maestro de escuela, hoy es un maestro para todas las futuras generaciones que viendo su ejemplo se revelarán contra la ignominia. Es también un maestro para aquellas personas que han perdido la esperanza de alcanzar un país mejor. La movilización y la calle es el único camino que nos deja el régimen actual, permítanos acompañarlo a usted profesor en su lucha por al paz, acompáñenos usted como MIEMBRO HONORARIO DE NUESTRA ASOCIACIÓN en la lucha por la educación, y entre todos hagamos que el pueblo colombiano tome las calles para exigir una Colombia democrática y en paz.

Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios ACEU

"Por una Universidad Crítica, Creadora y Transformadora"

Comité Ejecutivo ACEU - ejecutivo@aceucolombia.org

jueves 16 de agosto de 2007

DENUNCIA PÚBLICA A LA COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL.
La Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios ACEU, rechaza y denuncia ante la comunidad pública nacional e internacional, la constante persecución, señalamientos y la presente amenaza de muerte por parte de los grupos "desmovilizados de las autodefensas" hoy denominadas Águilas Negras del Bloque Norte de Colombia, hacia dirigentes estudiantiles, profesores, trabajadores y a las organizaciones estudiantiles de la ACEU , mesas de trabajo, JUCO, grupos camilistas, guardias rojos de la Universidad Industrial de Santander.
HECHOS

1.El pasado 2 de agosto de 2007, llego vía internet un comunicado de amenaza a la universidad industrial de Santander firmada por los grupos supuestamente desmovilizados de las autodefensas hoy denominados AGUILAS NEGRAS DEL BLOQUE NORTE DE COLOMBIA.

2.En el documento intimidatorio se señalan los nombres de: WALTER DUARTEGOMEZ, estudiante de derecho y ciencia política, JEFFERSON CORREDORUYABAN estudiante de historia, militante de la Juventud Comunista Colombiana JUCO, miembro de la ACEU y miembro del corporación permanente de DDHH "Cristian Roa" de la UIS , DIEGO ACOSTA SALINAS, estudiante de Ingeniería Química, militante de la JUCO y miembro de la ACEU, JAVIER ALEJANDRO ACEVEDO GUERRERO profesor de la escuela de Derecho y Ciencia Política y defensor de derechos humanos, ALVARO VILLAMIZAR, sindicalista UIS, DIEGO RIAÑO representante al consejo académico por estudiantes UIS, YENNY BLANCOORGE FLOREZ, estudiante de derecho y ciencia política, JULIAN ACOSTA, estudiante de ingeniería industrial, militante de la JUCO y miembro del comité ejecutivo de la ACEU , los cuales son señalados de pertenecer a los grupos guerrilleros del ELN y de las FARC. La amenaza también eta dirigida a? SEÑORES, ANARQUISTAS, GUARDIAS ROJOS, CAMILISTAS , JUCO, MESAS DE TRABAJO, ACEU Y DE MAS COMUNISTAS... (tomado de amenaza). estudiante de idiomas, J

3.La amenaza señala entre otras lo siguiente: Señores guerrilleros ES CON EL MOTIVO DE EXPRESARLES QUE EN ESTE MOMENTOSON USTEDES OBJETIVOS MILITARES PARA NUESTRA ORGANIZACIÓN Y QUE SU NOMBRES ESTA EN LA LISTA DE ESTUDIANTES QUE DEBEN SER ELIMINADOS.

4.Que en el documento reconocen ser antiguos combatientes de las AUC, (organización desmovilizada que vine adelantando "un proceso de paz" con el gobierno nacional). Seguido del texto afirman:
NOSOTROS ANTIGUOS COMBATIENTES DE LAS AUTODEFENSAS UNIDAS DE COLOMBIA, CREEMOS QUE HAY QUE LIBERAR NUESTRAS UNIVERSIDADES, BARRIOS Y EL PAIS DE GENTE COMO USTEDES, REVOLUCIONARIOS HIJUEPUTAS, GUERRILLEROS DE CIVIL. (Tomado comunicado de amenaza). Seguido al texto afirman: USTEDES Y LAS ORGANIZACIÓNES A LA CUALES REPRESENTAN SON UN PROBLEMA PARA COLOMBIA, POR ESO POR CADA ACTO DELICUENCIAL QUE USTEDES ORGANIZEN DENTRO DE LA UNIVERSIDAD , SERAN EXTERMINADOS UNO A UNO POR ORDEN DE LISTA.
5.Que la amenaza reafirma la inconformidad del pasado proceso asambleario desarrollado por la comunidad universitaria de la UIS , en el I semestre del año en curso, así mismo una amenaza contra la integridad física, a la vida de quienes desarrollan y sigan desarrollando dichas actividades. Textualmente de la amenaza: (..) EL PLAN DE ANIQUILAMIENTO CONTRA USTEDES INICIARA CON CUALQUIER CIERRE. NO VAMOS EN VACILAR EN ASESINARLOS Y VALLAN PREPARANSO A SUS HALLEGADOS PARA QUE EMPIZER A ENTERRARLOS.
EXIGIMOS

1.Exigimos al gobierno nacional, departamental y municipal que garantice el derecho a la vida, integridad física, psicológica de los estudiantes, trabajadores y profesores de la Universidad Industrial de Santander.

2.Exigir del Gobierno Nacional se retomen de manera inmediata las medidas cautelares y se apliquen las más apropiadas para garantizar la seguridad y la integridad física y psicológica de los estudiantes, profesores y dirigentes sindicales de la UIS , al igual que el de las organizaciones citadas bajo amenaza antes mencionada.

3.Exigimos el respeto por la vida, derecho a la libre asociación y demás derechos de los miembros de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios ACEU, Camilistas, la Juventud Comunista colombiana, Guardias Rojos, Anarquistas, a la corporación permanente de derechos humanos "Cristian Roa" y de mas miembros de la comunidad universitaria de la UIS.

4.Llevar a cabo una investigación independiente, completa, exhaustiva e imparcial en torno a los hechos mencionados con el fin de identificar a los responsables, llevarlos ante un tribunal independiente, competente, justo, e imparcial y aplicarles las sanciones penales, y/o administrativas previstas por la ley.

5.Asegurar la aplicación de lo dispuesto por la Asamblea General de la ONU el 9 de diciembre de 1998, en particular en lo referente a la protección del derecho de toda persona "individual o colectivo, de promover la protección y el respeto de los derechos humanos, de las libertades fundamentales, tanto en el plano nacional como internacional y a esforzarse por ellos" (Art.1) así como en lo relativo al deber del Estado de garantizar "la protección de toda persona, individual o colectivamente, frente a toda violencia o represalia, discriminación, negativa de hecho o de derecho, presión o cualquier otra acción arbitraria del ejercicio legítimo de los derechos mencionados en la presente Declaración" (art.12.2).

6.Invitamos a la comunidad nacional e internacional, organizaciones sociales y a la sociedad en general, a desarrollar un gran frente por la defensa de la vida al interior de la Universidad Colombiana.
Verdad justicia y reparación y garantías de no repetición para las víctimas del movimiento estudiantil colombiano.


Secretaria de Derechos Humanos
Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios ACEU
derechoshumanos@aceucolombia.org
www.aceucolombia.org
"La solidaridad es la ternura de los pueblos"

Comunicado a la Opinión Pública

La Paz, Condición Necesaria para Tener una Patria como la que Soñaron los Héroes de la Independencia



Bogotá, Agosto 7 de 2007

Moncayo4Casi dos siglos después de las gestas libertadoras Colombia aún no llega a un Estado pleno de democracia que garantice los derechos económicos, sociales, políticos y culturales de sus ciudadanos.

Es esta deuda histórica de quienes han detentado el poder la que arrojó al pueblo colombiano a una condición permanente de guerra, que se expresa en primer lugar en la guerra social del Estado contra los ciudadanos, provocando con ello el surgimiento del conflicto militar que consume las vidas, bienes y espíritus de los colombianos y colombianas, que se ven atrapados entre el conflicto político y social y su inevitable desarrollo armado.

Colombia no ha conocido la democracia en tanto no ha conocido la paz, entendida esta como la solución de las necesidades básicas de sus ciudadanos y la generación de las suficientes garantías para la participación política de las distintas opiniones y desde distintos puntos de vista sobre la realidad colombiana.

El cierre de hospitales y clínicas públicas, la privatización del seguro social, la privatización de ECOPETROL, la privatización de las empresas de servicios públicos y el reciente intento por privatizar las Universidades Públicas, son una muestra de la guerra social del gobierno de Uribe contra el pueblo colombiano.

En el campo militar lejos de buscar la paz, como su primer deber, el gobierno de Uribe intensifica la guerra llamando terroristas a todos aquellos quienes se atreven a exigir sus derechos. Son terroristas los universitarios que no quieren ver privatizada su universidad, son terroristas los empleados que exigen el pago de meses y meses de salario atrasado, mientras se muestran más los vínculos del gobierno y los parlamentarios uribistas con los paramilitares y el narcotráfico, se intensifica la persecución a aquellos que denuncian estos hechos y buscan una opción distinta a la política tradicional.

Hoy la voz del MAESTRO MONCAYO es la voz de todos esos colombianos que exigen la búsqueda de la paz y no la intensificación de la guerra, de todos los colombianos “de a pie” que quieren que se les respeten sus derechos. El Estado colombiano y el presidente como su representante tienen el deber de garantizarnos el derecho a la paz y la vida digna.

El acuerdo humanitario es una vía posible para la paz con justicia social, unámonos todos a este propósito en la idea de cumplir con los sueños de aquellos que casi dos siglos atrás lo dieron todo por nuestra independencia y alcanzar así una Colombia verdaderamente democrática.

Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios ACEU

"Por una Universidad Crítica, Creadora y Transformadora"


UN ADIOS DE CARNAVAL

Por Antonio Morales Riveira

Durante tres años, de 1995 a 1997, fui el guionista y director periodístico de Quac, el noticero, parodia semanal de un noticiero que tuvo una de las mayores audiencias entre los programas de opinión en toda la historia de la televisión colombiana. Jaime Garzón era el protagonista. Semana tras semana, vivimos hombro a hombro esta experiencia profesional y personal. ¡Nunca nos divertimos tanto! Pero, simultáneamente, logramos criticar las estructuras presentes y pasadas del poder en el país, hasta el punto de influenciar muy seriamente la opinión y, de contera, el poder.

Quince días después del asesinato de Garzón tuve que irme de Colombia, donde me habían amenazado reiteradamente. Hoy en Francia, he sentido la necesidad de contar la historia de mi amigo y compañero, una historia que no es sólo la suya o la de nuestras criaturas sino, al mismo tiempo, una mirada sobre los acontecimientos que han marcado los últimos años de la historia colombiana.

Cuando el 13 de agosto cinco tiros en la cabeza acabaron con su vida, Jaime Garzón tenía 38 años. Su corta vida estuvo marcada desde los ocho años por un impulso tanático y autodestructivo originado por la temprana muerte de su padre. Desde muy joven, Garzón les expresaba recurrentemente a sus amigos que deseaba morir, como su padre, a los 38 años. Desde entonces la vida de Jaime transcurrió, en lo privado y en lo público, paralelamente a la violencia colombiana. ¿Ese tanatos nacional, que ha signado al país desde siempre, también regía el destino de Garzón?

Jaime criticó el poder, símbolo del padre autoritario que nunca tuvo. Y lo criticó no sólo para ejercer el derecho a la irreverencia sino, precisamente, para parecerse a él. Al padre, al poder, al éxito. Ese álter ego del padre ausente lo acogió, le dio triunfos y una identidad. Pero el poder, en una simbiosis tragicómica, finalmente se devolvió contra él. Buscando al padre ausente, Jaime encontró el poder, pero en él encontró también la muerte. Tal vez el bufón creyó formar parte de una corte que siempre lo vio ajeno e inconveniente. Tal vez el bufón se equivocó...

Jaime Garzón nació en 1961 en un tradicional sector de clase media baja de Bogotá y vivió sus primeros años en La Perseverancia, barrio de obreros y empleados. Su padre y su madre, de tradición liberal, como tantos otros colombianos impulsados por la violencia de los años cincuenta, habían migrado hacia la capital. Curiosamente, su madre le enseñó a leer y a escribir a los tres años, lo cual le permitió a Jaime -amén de su sobresaliente inteligencia- pasar por encima de los estudios y los deberes con una displicencia propia de los talentosos. Desde cuando asistía a la escuela pública ya era conocido por ser un niño circunspecto, a veces silencioso, pero capaz de sobreponerse a su timidez para sorprender a todos con anécdotas, chistes e imitaciones que poco a poco lo hicieron conocido en su pequeño mundo. Sin embargo, tanto en la casa como en la escuela fue asumido como una «oveja negra» por su independencia, a tal punto que sus profesores de la escuela primaria, de espaldas a los alumnos, y al escuchar cualquier desorden en el aula, simplemente decían: «Garzón, ¡se sale!»

A pesar de su natural rebeldía pero signado por una educación católica, Jaime ingresó después a un seminario, donde aprendió rigores y disciplinas. No fue larga su etapa mística, interrumpida por un rector que lo expulsó del seminario al ver en él precisamente lo que era: una oveja descarriada. Entonces Jaime trasegó por diversos colegios de la ciudad, hasta toparse con un grado de bachiller non sancto. Eran tiempos de cambio y de latinoamericanismo de izquierda, pero también las últimas volutas de la mariguana del hippismo estaban en el aire. Jaime militó en el pelo largo, el rock and roll, la paz y el amor. Pero simultáneamente encontró a los personajes que entonces pululaban en los bares y en las universidades públicas, con el Libro rojo de Mao y el Manifiesto comunista debajo del brazo. Fue así como decidió ingresar a la Universidad Nacional de Bogotá con el propósito de ser abogado. Sus intenciones políticas personales le decían que los abogados se convertían en presidentes de Colombia, pese a que los jóvenes de entonces apreciaban más todo tipo de actos y teorías antiestablecimiento que las leyes mismas. Garzón pretendió ser un abogado dedicado a la causa de los pobres, pretensión que, junto con su educación cristiana y su fallida vocación sacerdotal, lo condujo a ser militante del Ejército de Liberación Nacional, la guerrilla guevarista impregnada por el marxismo cristiano y la Teología de la Liberación, dirigida por curas rebeldes y embudo generacional por el cual se fue a las montañas buena parte de la izquierda colombiana de la época.

Después de pasar tres meses en las montañas de Antioquia, tiempo en el que su labor guerrillera se redujo a cuidar varios millones de pesos enterrados en una loma, Jaime empezó a desencantarse de la dura vida del monte. Alguna vez recordaba que al desenterrar el dinero, éste se había podrido. Aquello fue una señal y Jaime pidió el retiro. Los años siguientes los dedicó a pequeños trabajos relacionados con su inacabada carrera de abogado. Fue un poco de todo: asesor, «tinterillo» y, en especial, un gigantesco faro de diversión para sus amigos. Cada vez imitaba mejor a los personajes de la política colombiana, pero entonces no sabía que, de tanto hacerlo, se volvería uno de ellos.

Ya en el año de 1986, tras su huida y rompimiento con la izquierda, de la cual en el fondo nunca salió, Garzón decidió iniciar su irresistible ascenso, al modo de un Arturo Ui a la colombiana. Tras unos contactos no muy serios con Andrés Pastrana, entonces alcalde de Bogotá, Jaime fue nombrado alcalde menor de la zona de Usme en Bogotá, lugar rural y agreste de mínima población, a no ser por los centenares de guerrilleros que por allí transitaban. Con esa pequeña cuota de poder, las artes imitatorias de Garzón fueron un poco más conocidas, y de boca en boca entre la izquierda y uno que otro periodista se supo que, por allá en las montañas del sur de Bogotá, un bicho raro imitaba de manera delirante a todo el mundo. Un periodista del Noticiero de las 7 me propuso -entonces y casualmente (¿hay casualidades?) yo era director de ese informativo- hacer una nota con ese agreste alcalde. Acepté el reportaje y fue así como Garzón, en 1987, apareció por primera vez con sus imitaciones en la televisión. La entrevista difundida fue bien comentada e hizo que Garzón saliera de la esotérica parroquia de sus amigos a la contaminada luz pública.

Tras esa efímera aparición ante las cámaras, Garzón empezó a desarrollar una serie de relaciones con los altos círculos del poder en Colombia. Inicialmente, debido a sus diferencias con Andrés Pastrana y sus relaciones con los guerrilleros de las Farc en la zona de Sumapaz, Garzón fue retirado del cargo de alcalde menor (pocas semanas antes de su muerte y tras un largo juicio administrativo que entabló, Garzón logró ser restituido en 1999, once años después, al cargo de alcalde. El mismo día renunció y la muerte lo sorprendió esperando un suculento cheque de indemnización).

En el año de 1990, Garzón entabló una cercana amistad con el recién elegido presidente de Colombia, el neoliberal César Gaviria. Participó en la preparación de la Asamblea Nacional Constituyente en 1991, que produciría una nueva Carta Magna, y luego, ya como empleado directo de la Presidencia de la República asumió -nominalmente- la traducción de la nueva Constitución a las lenguas indígenas. Pero, en realidad, Garzón comenzó a ser el bufón de la corte de Gaviria y ejerció al mismo tiempo, y no oficialmente, las funciones de asesor de comunicaciones del presidente. Ello le permitió, esta vez sí, codearse con los que tienen el poder, siempre actuando como un ácido crítico y ejerciendo su derecho de poner todo en duda, hasta al propio Gaviria, quien, convencido de la necesidad del bufón, le dio largas para que se burlara ampliamente de su gobierno.

En ese ejercicio de la ironía cotidiana en el palacio presidencial, en los cocteles y demás actos de alto coturno social, Garzón vio la posibilidad de «rentabilizar» sus dotes histriónicas. Una productora de televisión le propuso montar un programa. Así salió al aire su primer gran éxito: Zoociedad. PRIMER ACTO: ZOOCIEDAD. EL BUFÓN LLEGA A LA CORTE

Durante los años de Zoociedad, sustanciales transformaciones ocurrieron en el país. La nueva Carta política, producto de un pacto de paz con la guerrilla del M-19, parecía enrutar a Colombia hacia una nueva sociedad, más justa y participativa. Garzón trabajaba con el gobierno en el desarrollo de esta Constitución y en Zoociedad defendía ese proyecto mientras criticaba los grandes vicios de la política colombiana: clientelismo y corrupción. Sin embargo, sus sátiras se concretaban más en torno a la vida de la sociedad y no sobre la política misma. Jaime perfilaba el programa como una burla a las costumbres contemporáneas y seguía trabajando con el presidente Gaviria.

El bufón del palacio había trascendido las instancias del poder y empezaba a ser el bufón de un país que asistía a un recrudecimiento del conflicto armado, con la llamada «guerra integral» de César Gaviria, otra época más de la violencia titulada con palabras rimbombantes, como tantas otras del pasado y otras que habrían de venir. Paralelamente, el narcoterrorismo del cartel de Medellín plagaba de carros bombas y decenas de muertos las calles de las grandes ciudades. Pablo Escobar era entonces el gran capo, el criminal más perseguido del mundo.

La leyenda de Escobar crecía, y a la par, Garzón registraba ácidamente en Zoociedad todos estos dramáticos acontecimientos. Por medio de la crítica a los narcos, al poder, a los militares y a los políticos, tal vez comenzaba a cocinar el caldo de cultivo que lo llevaría a ponerse en la mira de aquellos que en Colombia amenazan y matan. En 1992, Pablo Escobar cayó abaleado en el tejado de una casa de Medellín y el país tomó un nuevo aire. No hubo más bombas. Zoociedad reflejó con alegría ese corto estado hipnótico, pues poco después Colombia volvió por el sendero de la exacerbación de la violencia ligada al narcotráfico del cartel de Cali y a las ya concretas relaciones de la mafia con la guerrilla de las Farc.

En ese contexto, Garzón creció en audiencia hasta convertir a Zoociedad en una cita obligada de millones de televidentes. Su personaje, el presentador Émerson de Francisco, sorprendió con un género innovador de magazín y show de variedades. Garzón, con su caricatura del prototipo del periodista de televisión apabullado por su propia imagen, se burlaba de la prepotencia de los medios. Se trataba de un costumbrismo sencillo, y más que caracterizar y crear determinados personajes, imitaba a grandes rasgos y de manera intuitiva a los diferentes actores de la vida política nacional. Con ello logró fascinar al público gracias a la independencia y la irreverencia con que se enfrentaba a los diversos acontecimientos nacionales, pues por primera vez en Colombia el humor -que hasta ahora se había usado sólo en comedias fáciles y chistes prefabricados- servía para criticar de frente la escena política. Garzón tomaba conciencia de su propia importancia.

Tras el final de Zoociedad, que salió del aire cuando empezó a desgastarse, Garzón pasó algo más de un año alejado de la pantalla chica. Durante ese tiempo el país asistió a la transición del gobierno de Gaviria hacia el de Samper, y Jaime se incrustó cada vez con más fuerza en los círculos de poder. Se había convertido en un punto de referencia, no sólo para el humor, sino muchas veces como cabeza pensante de ciertos sectores de la burguesía. Ahí surgió el Garzón actor, más allá de las parodias y las imitaciones.

Un espectáculo escénico llamado Mamá Colombia permaneció durante largos meses en el teatro Nacional. Jaime hacía una apretada síntesis de Zoociedad pero creaba personajes más elaborados, pues los tiempos del teatro, más laxos que la efímera televisión, le permitieron comprometerse con su labor actoral y crecer desde adentro hacia un público más calificado.

SEGUNDO ACTO: QUAC, EL NOTICERO. EL BUFÓN DESENMASCARA A LA CORTE

«Buenas noches: bienvenidos a la mayor desinformación de Colombia y el mundo». Con esta «autocrítica» frase, todos los domingos a las siete de la noche Garzón y su compañero, Diego León Hoyos, que encarnaba a la presentadora María Leona Santodomingo, iniciaban la parodia de aquel informativo de televisión.

Meses atrás, Garzón y yo, ambos desempleados pues Jaime no tenía un programa permanente y yo había dejado la dirección del noticiero AM/PM, propiedad del desmovilizado M-19, coincidimos en la necesidad de crear un espacio. Utilizando un género de total influencia y recordación como los noticieros, se pondría en irónica tela de juicio el poder en Colombia a lo largo de la historia y la estrecha relación con los medios; en el país todo expresidente, todo partido, todo grupo económico poseía y posee, en canales estatales o privados, un noticiero. Cada medio se convierte así en una estrategia de campaña electoral y en un recurso económico para financiarla, en un perverso círculo vicioso poder-medios.

Decidimos entonces proponer este «formato» de humor en un período coincidencialmente teatral de la realidad colombiana. Eran los tiempos escénicos del proceso 8.000 -versión latinoamericana del mani puliti italiano- que juzgó, por sus relaciones y por haber recibido dinero del narcotráfico, a la corrupta clase política colombiana, desde los «caciques» regionales hasta al propio presidente Samper. Proceso que a su turno fue el chivo expiatorio de viejas tradiciones corruptas que esta vez, a causa de la presión norteamericana, debían producir la caída de muchas cabezas. Decenas de políticos fueron a la cárcel, Samper fue exonerado y terminó normalmente su período, y el único fruto del 8.000 fue para los gringos, quienes gracias a él consolidaron su intervención política en Colombia, que hoy ha llegado desde la dirección de la diplomacia y las políticas estatales, hasta el campo de batalla.

El proyecto con Garzón como presentador-actor y yo como cabeza periodística y guionista lo compró RTI, programadora que emitió el primer capítulo de Quac en febrero de 1995.

Durante dos años y medio decenas de personajes «reales» o emblemáticos desfilaron por Quac, al punto que para los televidentes colombianos sus interpretaciones eran no sólo más familiares, sino más certeras y cercanas a la realidad misma. Ningún sector del país se salvó de la sátira, pues desde un principio se consideró que su éxito dependería del equilibrio proveniente de darles palo, democráticamente, a todos los protagonistas.

Aún hoy en Colombia no se ha olvidado al presidente Samper encarnado por Garzón y sus alocuciones y peripecias por los corredores del palacio; o al eterno Andrés Pastrana, en su doble juego de ser amigo de los gringos hablando desde Miami o empecinado en las regresiones hipnóticas para encontrar su destino. Y también al expresidente Alfonso López moviendo la opinión nacional dentro de un barril de whisky o como protagonista de una ópera bufa.

Garzón, en ese entonces, invitaba a su casa todos los jueves a aquellos a quienes había imitado y ridiculizado. Todos iban, tomaban unas copas y la realidad, como el propio Quac que era igual de delirante, nutría a sus personajes y le brindaba a Jaime, al ser humano tocado por el arribismo, su integración con el poder. No en vano una de sus amistades más sonadas fue con el embajador de Estados Unidos, Myles Frechette, a quien siempre pusimos en escena vestido de vampiro o de virrey colonial.

En ese ir y venir entre la crítica al poder y el poder mismo, Garzón también tocó a otros protagonistas de un país cuya clase política estaba tan desacreditada, que permitió el surgimiento de políticos «nuevos» en sí mismo delirantes. Tal es el caso de Antanas Mockus, quien sin campaña electoral alguna llegó a la alcaldía de Bogotá tras hacer el gran acto simbólico de bajarse los pantalones y mostrarles el culo a 2.000 estudiantes, cuando era rector de la Universidad Nacional.

O la excanciller Noemí Sanín, que para Quac sólo tenía un «lindo cuerpo diplomático» y quien, igualmente como candidata presidencial, se reclamaba producto de la nueva política, con una evidente carga tradicional que señalábamos hasta el delirio. El país, de alguna manera, pensaba lo mismo que Quac, o Quac interpretaba al país, y por ello la identidad del programa con su público creció como espuma. La tragedia nacional no estaba ausente. Álvaro Gómez, líder de la derecha colombiana, era objeto de todo tipo de mofas en Quac. Jaime lo imitaba permanentemente hasta el día en que Gómez fue asesinado de doce balazos. Los signos de la muerte merodeaban por Colombia y, claro, Garzón era una expresión muy colombiana.

Quac crecía en medio de las vueltas interminables del proceso 8.000, que destapaba las ollas podridas de la corrupción, esas mismas que olían mal desde siglos atrás, con toda su carga histórica en un país acostumbrado al dolo, las traiciones y demás figuras propias de las corruptelas en el poder. Por eso en Quac esos políticos de hoy se mezclaban con grandes héroes o referentes históricos también caracterizados por Garzón, como el Libertador Simón Bolívar y el general Santander, o grandes líderes asesinados (¿la muerte es el motor de la historia en Colombia?) como Jorge Eliécer Gaitán, cuyo homicidio generó «la violencia liberal-conservadora» desde los años cincuenta, o la muerte de Luis Carlos Galán, aparentemente víctima del narcotráfico. Reencontrar la historia era una manera de poner en evidencia las raíces de unas maquinarias a veces mortales, que desde siempre han mantenido al país en el subdesarrollo y las desigualdades, con el apoyo de Estados Unidos. Por eso la frase reiterada en Quac «Y el gringo ahí», se volvió un giro habitual en las conversaciones de los colombianos.

No todo eran imitaciones y puestas en escena de los personajes reales. Quac creó también personajes propios, estereotipos que coincidían con grandes bloques de la diversidad nacional. De ese corte eran el paramilitar y el guerrillero, reflejo de la guerra en los campos; el militar violador de los derechos humanos; Carlos Mario Sarmiento, el superempresario indolente, o Pastor Rebaño, un amanerado, indolente y aristocrático obispo.

La suma de personajes reales y emblemáticos muchas veces le hacía preguntar al grueso público: «Pero, ¿con quién está Quac?». Y en una especie de efecto didáctico del programa sobre el público que observaba paralelamente la realidad, las propias gentes, por puro sentido común e identidad, se respondían: «Como nosotros, Quac está contra todos».

Así como muchos personajes se construyeron para ser repudiados, otros funcionaban a la inversa. El público se identificaba con ellos, con su modo de ver el país. John Lenin era un estudiante de izquierda, militante, marxista en decadencia, metido aún en la guerra fría. Godofredo Cínico Caspa era un abogaducho de extrema derecha, ventajoso e inmoral, que apoyaba todo lo sórdido. Dioselina Tibaná, la cocinera del palacio presidencial, chismosa y ladina, expresaba claramente el alma del campesino emigrado a la ciudad, escéptico y noble. Inti de la Hoz era una muchacha contemporánea, posmoderna y parte de la generación X, frívola e ignorante. Y Néstor Elí, el portero del edificio Colombia, donde vivía toda la fauna social del país ligada al poder, era un trabajador raso profundamente crítico, de desconcertante habilidad de palabra, seductor y lúdico.

Algunos de esos personajes contaban, hacia adentro, la vida de Garzón. John Lenin era el Jaime de la universidad pública, el guerrillero; Godofredo, el Garzón abogado, también proclive al neoliberalismo y al ascenso social; Dioselina era el Jaime pueblerino de sus orígenes familiares; Inti, el Garzón light y amante del poder, y Néstor Elí era simplemente Jaime Garzón.

Y para redondear el universo de Quac, no faltaban en el noticero los reporteros. William Garra, William Farra y William Narra, periodistas que cubrían política, sociedad y deportes. Y con ellos el necrofílico Frankenstein Fonseca, encargado de la crónica roja.

Esos personajes permitieron que Jaime el ser humano y Garzón el humorista fueran queridos y respetados, pero también odiados. Cualquiera podía ser su amigo, cualquiera podía ser su enemigo. Su vida personal y su vida pública cada vez se mezclaban más. Andrés Pastrana dejó de hablarle, los militares también le retiraron el saludo y los narcotraficantes lo amenazaron. Desde los tiempos de Quac, Jaime había empezado a ser mucho más que el inquieto humorista. Su peso específico en asuntos «serios» del país era notable y ya empezaba a interesarse directamente como ciudadano en el tema de la guerra y la paz, en los derechos humanos, en el secuestro...

Jaime estaba forjando su propia muerte. Conscientemente, por su trabajo, sus declaraciones, su manera de relacionarse, su vida intensa en medio de la fiesta y sus actos cada vez más políticos. E inconscientemente (¿o no?), por su viejo impulso tanático. Aun así, nunca se suicidó. Lo mataron...

TERCER ACTO: HERIBERTO. LA CORTE MATA AL BUFÓN

En junio de 1997, los autores y actores de Quac decidimos voluntariamente acabar el programa. «Siempre es bueno salirse en lo mejor de la fiesta». Tres meses después nos volvimos a encontrar. En el programa Lechuza, construimos un nuevo personaje: Heriberto de la Calle, un típico embolador bogotano, de la más extrema raíz popular, habitante de las avenidas pero también lustrabotas del poder. Inicialmente, en cámara subjetiva que correspondía a un personaje siempre oculto y silencioso, Heriberto limpiaba los zapatos y en largas parrafadas ponía en su sitio y hasta insultaba, en medio de una catarata de argot bogotano, al personaje de turno.

Meses después, Lechuza se acabó y Heriberto fue acogido dos veces a la semana en el Noticiero CM&. Una variable definitiva había hecho del embolador un entrevistador. Frente a varias cámaras, Heriberto entrevistaba brutalmente, en medio de intensas y alborotadas sesiones de burlas e ironías, a los personajes de carne y hueso del protagonismo colombiano. Heriberto -y con él Garzón- se había salido de la ficción. El embolador pasó posteriormente a los noticieros del Canal Caracol y se convirtió en un personaje tan fuerte como el Néstor Elí de Quac en términos de aceptación del público. El guiño que Jaime le hacía a la realidad parecía conducirlo por otros caminos, más allá del periodismo y la actuación. Sus encuentros con los poderes se multiplicaron en medio de una guerra sucia cuya escalada hoy resulta evidente. Mientras tanto, dentro de la confrontación, nacieron los diálogos de paz de 1999. Poco antes, Jaime, interesado por el tema de los derechos humanos y apoyado en sus viejas relaciones con las Farc, en sus tiempos de alcalde del Sumapaz, empezó a mediar en diversos secuestros. Muchas personas obtuvieron la libertad gracias a su trabajo. La imagen de Heriberto se confundió entonces con la de Garzón con la guerrilla recibiendo secuestrados, Garzón en eventos de paz, Garzón con la sociedad civil, Garzón en La Habana, Garzón con los exguerrilleros salvadoreños, Garzón negociador y conciliador en medio de las balas, Garzón repudiado y señalado como inconveniente por la extrema derecha. ¿Quiénes? Esos «autores ideológicos» del magnicidio en Colombia, que no son ni el autor material, el gatillero, ni el actor intelectual que da la orden de matar, sino esos círculos múltiples donde se juzga y se condena y se da una opinión asesina, para que los otros dos autores hagan el horrendo trabajo. Alguien o alguno de los sectores que Jaime tocó y señaló con su irreverencia o su crítica mordaz no le perdonó nada. Ni la vida.

Haber matado al bufón hizo reaccionar momentáneamente a todo un país, que reconocía en el humor el paliativo de las crudezas diarias. Humor que ha sido no pocas veces el ejemplo de una refundida identidad cultural. La muerte de Garzón les hizo ver a los colombianos que por primera vez el conflicto armado había tocado algo sagrado y tabú: la risa. Por eso, un día después de su muerte, la plaza de Bolívar estaba llena.

Entre la marea humana sobresalían doscientos lustrabotas de las calles de Bogotá, que con su presencia recreaban en la realidad trágica a un Heriberto cómico en la ficción, pero a la vez cierto. Tanto que para permanecer, ahora yacía en un féretro.

El funeral tuvo lugar al día siguiente en un cementerio al norte de la ciudad, a veintidós kilómetros de la plaza de Bolívar. Las principales avenidas se convirtieron en ríos humanos que le impedían al coche fúnebre avanzar. Era tal la marea humana que en un momento dado un puente peatonal se vino a tierra, causando la muerte de tres personas. Tras seis horas de innumerables desvíos, el cortejo por fin llegó a su destino. En la intimidad de su familia y sus amigos más cercanos, Garzón fue enterrado al son de su salsa preferida: «Quiero morirme de manera singular, con un adiós de carnaval». Tema que había cantado algunos días antes en un programa de televisión, tras haber contado su vida. Pura premonición mortuoria.